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Asesinan al primo del líder de la colonia de los detenidos y dejan una amenaza para él

*Fue interceptado por hombres armados “que iban vestidos de marinos y Ejército” cerca de su casa en Coyuca de Benítez, informa Luis Olivares Enríquez

Karina Contreras y Carlos Moreno A.

El primo del dirigente de la Organización Popular de Productores de la Costa Grande (OPPCG), David Romero Téllez, fue asesinado a balazos a unos 40 metros de su casa en la colonia Fuerte Emiliano Zapata del municipio de Coyuca de Benítez, de donde fueron sacados cuatro jóvenes por militares y marinos.
El hombre de 64 años regresaba del río y debajo de su cuerpo fue dejado un mensaje en contra del dirigente de esa organización, Luis Olivares Enríquez, en el que le dicen que lo buscarán aunque se esconda y que se acuerde del asesinato de “los tres del río”.
Vía telefónica, Olivares Enríquez informó que aproximadamente a las 6 de la tarde, David Romero fue acribillado cuando regresaba del río rumbo a su casa.
Dijo que a unos 40 metros de su casa fue interceptado por hombres armados “que iban vestidos de marinos y Ejército” y dispararon contra la víctima que se dedicaba a aserrar madera de palma.
Informó que la vivienda de Romero Téllez queda a unos 30 metros de la entrada a la colonia, a unos 200 metros del río.
Informó que debajo del cuerpo fue dejada una cartulina con un mensaje en contra de él que decía: “Aquí te dejamos este regalito ¡Luis Olivares!, así te metas debajo de las piedras vamos por ti te vamos a sacar de adonde estés te va a pasar lo que les pasó a los 3 del río. Att. La Santa M.”.
Agregó que Romero Téllez era casado y tenía dos hijas.
Olivares Enríquez pidió al gobierno del estado que volteara a ver esa colonia, “desde que pasó la tormenta Manuel no tenemos luz y eso pone más fácil que pasen estas cosas, ahorita nos estamos cuidando”.
El martes, cuatro integrantes de la OPPCG fueron detenidos por efectivos del Ejército y la Marina y Policías Ministeriales en la misma colonia, fueron arraigados y acusados del asesinato del dirigente de la Liga Agraria Revolucio-naria del Sur Emiliano Zapata (LARSEZ), Raymundo Velázquez Flores.
Los detenidos son Daniel Ruano García, Uriel Ruano García, Rey David Galeana Pastrana y Salvador del Carmen Vázquez. Después se informó que la Procuraduría del estado tenía a un quinto detenido.
En Acapulco, en conferencia de prensa en el Zócalo, familiares de los jóvenes detenidos denunciaron ayer que personas extrañas vestidas de negro incursionan en la madrugada en el lugar, por lo que tienen miedo, pues no tienen el servicio de energía eléctrica ni seguridad.
La familiar de Uriel y Daniel, Victoria Reyes Ruano dijo que tienen miedo de lo que pueda porque después del martes cuando a la una de la mañana “nos cayeron”, en referencia al operación policiaca y militar, “tenemos mucho miedo, no tenemos luz en la colonia y en la noche se oye entrar gente vestida de negro, no las conocemos”.
Añadió que por esa violenta operación policiaca los niños quedaron traumados, pues “gritan por las noches, no tenemos seguridad para estar tranquilos, estamos amenazadas todas las familias de las personas que se llevaron el día martes, la desesperación de todos nosotros es lo para ver lo que el gobierno pueda hacer”.
Reiteró que sus hermanos han sido torturados y exigen una investigación apegada a la verdad y que ya no sigan hostigando a la familia.
Mientras, María Elidia Reyes Ruano reiteró que sus hermanos fueron torturados y obligados para echarse la culpa de algo que no hicieron, que los torturaron de diversas maneras y que los amenazaron de que si declaraban lo que los efectivos les pedían la tortura iba a ser peor y “que la vida de nosotros también corre peligro si veníamos a los medios”.
Solicitó que a la colonia fueran psicólogos para que vean a sus hijos porque quedaron traumados debido a la forma que entró el gobierno para detener a las cuatro personas, lo cual lo hicieron sin ninguna orden de cateo y por eso “exigimos al gobierno justicia y si algo nos pasa es el gobierno el responsable”.
Los familiares de las cuatro personas detenidas portaban pancartas que decían, “Ya no queremos intimidación por parte del Ejército en la colonia”, “Las confesiones que se sacan bajo tortura no son válidas y es una violación a los derechos humanos” y “No queremos que nuestros niños queden traumados, no más intimidación”.

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