Muestra el IGC en Acapulco parte del legado del fotógrafo colombiano Leo Matiz
Redacción
El viernes 23 de marzo se inauguró en el Centro Cultural Acapulco del Instituto Guerrerense de la Cultura (IGC) el trabajo del artista nacido en Aracataca, Colombia, en 1917, Leonet (Leo) Matiz, legendario fotógrafo en el mundo del fotoperiodismo en Latinoamérica y la Europa del siglo XX.
La hija y presidenta de la fundación Leo Matiz, Alejandra Matiz, inauguró la exhibición.
El caricaturista y fotógrafo estudió bellas artes y hasta 1933 algunas de sus fotos fueron publicadas en la revista Civilización, reporteó para el Espectador y la revista Estampa.
Unido siempre a su cámara Rolleiflex viajó por los caminos del muralismo en México, llegó al país el día que mataron a León Trotski en 1941 con la meta de ser actor o pintor; siempre un aventurero.
Estuvo cerca de José Clemente Orozco, Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros. Cuenta la historia que tomó 500 fotos del mural Cuauhtémoc contra el mito que utilizó Siqueiros para realizar pinturas sin darle crédito, por lo que lo denunció de plagio y Siqueiros de conspiración. Fue ésta una de las razones por las que huyó del país.
Versátil hizo retratos íntimos del cine, “México se ancló en mi mente adolescente”,decía, dejando retratos míticos de María Félix, entre ellos los primeros desnudos de la actriz. Hizo también foto fija en el set de El Circo, película de Gabriel Figueroa protagonizada por Cantinflas.
Vivió el final y celebración de la Segunda Guerra Mundial en la Francia de 1945, aunque su tema más importante fue siempre
la gente que vivía su rutina, campesinos, pescadores, los trabajadores, los habitantes del pueblo.
La muestra ubicada en las rejas del IGC y que permanecerá hasta mayo se hizo en coordinación con la Secretaría de Cultura del gobierno del Distrito Federal.
En entrevista hecha durante la inauguración, la hija del célebre fotógrafo, considerado en su época entre los diez mejores del mundo, dijo que “la misión de la fundación es recuperar toda la obra, digitalizarla, investigar todos los personajes, todo lo que encontramos. Tenemos ocho personas trabajando que vienen de la Universidad Autónoma de México, del Museo Nacional de Arte y el Museo Nacional de Colombia, con quienes estamos trabajando para salvar el archivo de un reportero gráfico de oficio y un artista, un hombre increíble con una visión fabulosa y amante de México cien por ciento”, comentó Alejandra Matiz.
Afirmó que ser hija de Leo Matiz es una gran responsabilidad. “Si, muy fuerte, pues toda la vida fue también una fiesta, pero ahora después de que mi papá no está es grande porque tengo que dejar este acervo a las nuevas generaciones y pues no tengo herederos y así que quiero que se quede en los museos, casas de arte, en las grandes colecciones. Las imágenes de mi padre son mi hijos”, concluyó.




