Carlos Pérez Aguirre
El Plan Nuevo Guerrero
El secretario de Hacienda Luis Videgaray informó el jueves en su intervención en la presentación del Plan Nuevo Guerrero, que a través del Fonden (Fondo de Desastres Naturales) se habían ya erogado para Guerrero, mil 484 millones de pesos en apoyos parciales tras las lluvias, y que estaban en vías de autorización otros 20 mil millones más.
La primera interrogante que surge es ¿Dónde se aplicaron esos millonarios recursos? No se ven, no se notan, ¿en donde quedaron? y esto es necesario comentarlo por que en ciudades sumamente afectadas por los meteoros, como Tixtla, realmente no se ha realizado casi nada, pues aún se encuentra bajo las aguas sin que las acciones de emergencia se noten.
Otra ciudad es Chilpancingo en donde existe un vacío pues la autoridad y sus acciones son invisibles. Ni siquiera se han demolido aquellos inmuebles colapsados que representan un peligro latente para los ciudadanos. Así podríamos enumerar diversas regiones afectadas como La Montaña, la cual ha carecido totalmente de apoyo gubernamental, según han denunciado algunas organizaciones.
Solo en Acapulco se observa actividad y se nota que la autoridad municipal está realizando un sólido esfuerzo. Bien valdría la pena se informara del destino de los recursos supuestamente aplicados y de aquellos que están por liberarse –saber en que se utilizarán–, pues los recursos del Fonden al igual que cualquier otro, deben estar sujeto a fiscalización, pues independientemente de que sean emergentes, estos deben de aplicarse con transparencia y honestidad y sobre todo en el objetivo que los origina.
Todo lo anterior enmarca de alguna manera las condiciones en que se anuncia el Plan Nuevo Guerrero, del que dijo el presidente Peña Nieto no tiene precedentes. Ese plan cuenta con cuatro ejes, según dijo: infraestructura, conectividad, hídrico y proyectos sociales para la productividad.
El primero pretende desarrollar grandes obras de infraestructura, como las autopistas Intercostera (autopista siglo XXI Michoacán con Salina Cruz hasta Puerto Chiapas) y la autopista Puebla-Tlapa- Marquelia. Sin entrar en mayores detalles habrá que hacer notar que las autopistas normalmente son de peaje y por ello poco aportarán al desarrollo regional de la entidad, aunque sí al turismo.
De ellas tendrán que realizarse los proyectos para evitar otra Autopista del Sol, deficientemente proyectada y peor ejecutada, por lo que se entiende que son proyectos de largo plazo, por lo menos diez años para su concreción, eso siempre y cuando existan recursos presupuestales para construirlas (recordemos que la carretera Tlapa-Marquelia a sido inaugurada por lo menos unas cuatro veces por diferentes presidentes, sin que halla tenido vialidad plena).
Por otra parte se anuncia la construcción de una hidroeléctrica en el río Papagayo. Se entiende que se quiere reeditar la construcción del proyecto hidroeléctrico de La Parota, que hoy mas que nunca deberá ser rechazado, solo habrá que considerar los daños que durante el meteoro Manuel provocó en Acapulco, la presa de La Venta, con un embalse muchísimo menor al que sería el de La Parota.
Solo son dos ejemplos que nos llevan a pensar que este plan fue realizado sobre las rodillas, con serias deficiencias y posiblemente contenga solo un objetivo: el electoral, al ser el gobierno federal priista el encargado de echarlo a caminar.
Un gran acto de demagogia o un gran acto de ignorancia.
Titishando: Luis Walton se ve eclipsado en su trabajo al tener entre sus colaboradores a un encargado de las finanzas municipales, a un zeferinista seriamente cuestionado en los manejos de recursos y a un encargado de Desarrollo Urbano cuestionado por supuestamente haber otorgado permisos en zonas inadecuadas para la construcción –inundables. Mientras se aclara esta situación sería sano separarlos del cargo, de no ser así seguirá cargando con un fardo impresentable que lo desgasta innecesariamente. Se creó el Consejo Estatal de Restauración, que será un órgano fiscalizador de la inversión, Consejo que se supone le cuidara las manos al secretario de Finanzas del estado de Guerrero (difícil cometido) y a algunos otros. Esperemos cumpla con su cometido y no se vuelva uno más de los organismos desechables por inútiles. Llevaremos su seguimiento.




