Enfrentará México leyes ambientales más rígidas que competidores: industriales
Agencia Reforma
Ciudad de México
La industria mexicana enfrentará en los próximos cinco años leyes ambientales más rígidas que las de sus socios comerciales en perjuicio de la competitividad internacional, pues habrá restricciones fiscales al uso de combustibles fósiles, comercio de emisiones obligatorio y limitantes geográficas para instalación de plantas.
Un estudio elaborado por las Cámaras Nacionales de la Industria de la Transformación, así como la de la Industria del Hierro y el Acero, reveló que la Ley General de Cambio Climático que ya aprobó el Senado y analiza la Cámara de Diputados, rebasa los requerimientos ambientales existentes incluso en países desarrollados
En él se informa que sólo Europa está utilizando el mecanismo del comercio de emisiones en la industria del acero sin que haya resultados positivos para bajar las emisiones.
Además que en Estados Unidos y Canadá optaron por cancelar su uso. Mientras que China y Brasil debaten si deben usarlo o no.
A nivel global las obligaciones ambientales serían menores a las de México para generación eléctrica, pues la tendencia apunta más al uso de subproductos como la escoria de acero, el reciclaje y el uso de aceros terminados.
Por eso la industria nacional busca suavizar el contenido de la Ley, a la que el gobierno federal ya suma otras legislaciones ambientales rígidas como la Ley de Responsabilidad Ambiental y la Ley General de Aires.
La primera pretende obligar a las empresas instaladas en México a resarcir cualquier daño que ocasionen al medio ambiente, mientras que con la segunda se quieren establecer cuencas geográficas para restringir la instalación de terminados tipos de industria.
En contraste, organizaciones como la Worldsteel Association establecen obligaciones más laxas para sus afiliados como la búsqueda de una eficiencia energética con nuevas tecnologías pero en forma marginal, ya que industrias como la del acero redujeron hasta en un 50 por ciento en los últimos 30 años su consumo de energía por tonelada de producto.
El acero es una de las principales emisoras de Dióxido de Carbono (CO2) y con esta ley se limitaría el volumen de producción de acero y frenaría inversiones para incrementar fuentes de empleo.
Además se crearía un incentivo para importar acero procedente de países que carecen de este tipo de costos ambientales.
Según los cálculos del estudio, el costo de implementación de un comercio de emisiones sería de mil 360 millones de dólares para la industria mexicana.
La incitativa de Ley de Cambio Climático plantea la reducción del 30 por ciento de las emisiones en el año 2020, lo que aumenta sustancialmente sus requerimientos de inversión en nuevas tecnologías, muchas de ellas ni siquiera disponibles.




