Resiste la izquierda española a Rajoy en las elecciones regionales de Andalucía
DPA
Madrid
El conservador Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy consiguió ayer una histórica victoria en los comicios autonómicos celebrados en Andalucía, en el sur de España, pero no logró la mayoría absoluta en el Parlamento regional que le hubiera permitido impedir un probable pacto de la izquierda en la región más poblada del país.
El PP obtuvo 50 de los 109 escaños que tiene la cámara autonómica, ganando por primera vez unos comicios andaluces pero quedándose cinco diputados por debajo de la mayoría absoluta. José Antonio Griñán podrá así revalidar su mandato como jefe del gobierno regional si su Partido Socialista (PSOE) pacta con Izquierda Unida (IU).
El PSOE logró 47 escaños e IU se hizo con 12, duplicando el número de diputados que tenía en la pasada legislatura.
La suma de los diputados de estos dos partidos de izquierda, de concretarse en un acuerdo, impedirá un gobierno del PP y permitirá a los socialistas mantener el poder en un bastión en el que llevan gobernando más de 30 años, pero en el que el desgaste de más de tres décadas de poder y los escándalos de corrupción le han hecho perder nueve diputados frente a los de la pasada legislatura.
“Hemos vuelto a darle la vuelta a las encuestas”, celebró no obstante Griñán.
“Por primera vez en la historia, el Partido Popular ha ganado las elecciones en Andalucía”, dijo por su parte el candidato del PP, el ex ministro Javier Arenas, que ve cómo por cuarta ocasión se le escapa el gobierno regional andaluz.
El PP goza actualmente de la mayor cota de poder en su historia: además del gobierno central, con el que se hizo en las elecciones generales de noviembre frente a un PSOE castigado por su gestión de la crisis, tiene en sus manos los Ejecutivos de 11 de las 17 comunidades autónomas del país. Pero no parece que vaya a poder cerrar ese círculo de poder con Andalucía, en un momento en el que el Ejecutivo de Rajoy está inmerso en una política de ajuste y ahorro frente a la grave crisis económica que atraviesa España.
Andalucía es la mayor región de España en población, con 8,4 millones de habitantes, y una de las zonas del país más castigadas por el desempleo, con una tasa superior al 31 por ciento frente a una media nacional del 22,85 por ciento.
Ayer también se celebraron elecciones autonómicas en Asturias, una región del norte de España con 1,1 millones de habitantes. Allí, la victoria en las urnas fue del PSOE, que logró 16 de los 45 escaños que tiene el Parlamento regional.
Pero es probable que en Asturias se repita la historia de Andalucía a la inversa: los partidos conservadores, el PP y Foro Asturias, una escisión de la formación de Rajoy capitaneada por el ex ministro Francisco Álvarez Cascos, logran entre ambos una mayoría absoluta de 23 diputados sumando sus escaños, lo que les permitiría un gobierno en coalición.
Foro Asturias obtuvo 13 escaños y el PP, 10, en unas elecciones autonómicas anticipadas. Desde julio, Asturias estuvo gobernada por Foro Asturias, pero el presidente regional, Álvarez Cascos, decidió el 30 de enero convocar los comicios anticipados al ver rechazados en el Parlamento regional los presupuestos de su gobierno para este año.
La jornada electoral de ayer en Andalucía y Asturias tuvo lugar cuando el gobierno de Rajoy ha puesto ya en marcha varias medidas de calado para luchar contra la grave crisis económica que atraviesa España. Entre estas medidas se encuentra una controvertida reforma laboral contra la que los sindicatos han convocado este jueves la primera huelga general en la era Rajoy.
El presidente del gobierno español aprobará el próximo viernes los presupuestos generales del Estado para este año, que contendrán un importante recorte de gasto para rebajar el abultado déficit público del 8,51 al que cerró en 2011 hasta el 5,3 por ciento este año. La cantidad total del ajuste necesario asciende a unos 35 mil millones de euros (46 mil millones de dólares).
El Ejecutivo ha dejado la presentación de esos presupuestos hasta después de la cita electoral de ayer para, según los analistas, no perjudicar al PP en las urnas.




