Defiende el alcalde de Cutzamala el acuerdo con Mexhidro; no había otra forma de acabar el conflicto, asegura
*Isidro Duarte califica el convenio como “una gran victoria” y reitera que la aceptación de la propuesta fue una decisión colectiva
Gregorio Urieta
Cutzamala
El presidente municipal de Cutzamala, Isidro Duarte Cabrera, defendió el acuerdo logrado entre el Ayuntamiento, organizaciones de pescadores y productores agrícolas, con la empresa italiana Mexhidro, acuerdo que en todo momento calificó como “un gran acuerdo” y “una gran victoria”; a cambio de que la empresa permanezca en la presa El Gallo, utilizando las aguas nacionales para generar energía eléctrica.
Señaló que el acuerdo, que ha recibido diversas críticas de la opinión pública e incluso especulaciones de una transacción personal, no significa legitimar el uso de bienes nacionales en beneficio de empresas extranjeras y que en todo caso eso lo deben discutir en el Congreso, que es donde se autorizó la instalación de esas empresas en México, mediante la modificación al artículo 27 constitucional.
Dijo en entrevista que el acuerdo logrado por Cutzamala, significa un antecedente en el sentido de que las empresas extranjeras deben compartir los beneficios con los pueblos donde se instalen.
Duarte Cabrera señaló que la decisión de llegar a un acuerdo fue colectiva, decidida entre todos los sectores participantes y que se llegó a ese arreglo al observar la apatía, indiferencia y “gran silencio” de las instituciones responsables.
Dijo que fue un éxito lograr que las instituciones del sector, se dieran cuenta que en Cutzamala había una empresa extranjera explotando un recurso natural no renovable, sin respetar la normatividad ni los daños que causaba a los productores; y que a partir de ahora habrá un comité encargado de vigilar que se cumpla el acuerdo. “Logramos hacer notar la explotación irregular de los recursos naturales, a lo que no se le daba ninguna vigilancia ni supervisión, sin que ninguna institución supervisara los trabajos. Logramos dar a conocer el hartazgo de la población afectada”. Dijo que “sin embargo, nunca cerramos al diálogo”.
Respecto a los señalamientos de que pudo haber recibido beneficios personales o políticos para las elecciones de 2015, aseguró que su conciencia está tranquila y que todo el tiempo estuvo informando a los representantes del movimiento, acerca de los ofrecimientos que Mexhidro hacía.
“Decidimos entre todos cuál era la alternativa que convenía al movimiento, desde el punto de vista jurídico y desde el punto de vista del acuerdo. Fue una decisión colectiva. Fue una gran victoria que no nos deja satisfechos, porque queríamos que se resolvieran más problemas”.
El presidente cutzamalteco reconoció el apoyo, que en todo momento dijo haber recibido de parte del gobernador Ángel Aguirre, del secretario de Gobierno y de los diputados Nicanor Adame, Evencio Romero y Catalino Duarte. “No obstante ese apoyo, vimos un absoluto silencio (de las instituciones federales). Como que no querían saber del tema. En determinado momento la gente se sentía temerosa de que afectaran a sus familias. Además, llegaron a sentir que no habría ninguna solución por la vía jurídica, se llegó el tiempo de la cosecha, y en esas condiciones decidimos qué hacer y llegamos al acuerdo de hacer que la empresa pueda convivir, compartir parte de sus ganancias con el municipio”.
—Los diputados locales y el senador Sofío Ramírez simplemente presentaron un exhorto y no hicieron nada más, sólo decir discursos, ¿no es un papel de simple oficialía de partes? ¿En dónde estuvo el gran apoyo?
—El respaldo del Congreso siempre fue incondicional. El Congreso hizo lo suyo, desde el momento en que forma la comisión y le dio seguimiento en reuniones en Chilpancingo en México. A lo mejor fue un espaldarazo político momentáneo, que a lo mejor cuando el asunto llegaba a la institución responsable, se quedaba estancado, no le daban la importancia que tenían que darle. Ese silencio de las instituciones quedó marcado.
—Cuando usted fue alcalde por primera vez, la empresa Mexhidro firmó un convenio y no lo cumplió. Ahora acaban de firmar otro. ¿Cómo se va a garantizar que la empresa cumpla? ¿Qué hará Isidro Duarte en caso de incumplimiento de la empresa y que siga “el silencio total” de las instituciones federales?
—A la empresa no le conviene que se siga una ruta de incumplimiento, porque ya demostramos que el pueblo de Cutzamala se une. En cuanto a las instituciones, tenemos que lograr que se involucren y que cumplan lo que les corresponde, que vigilen que el acuerdo se cumpla al pie de la letra. Para eso se formó el comité, que contará con representantes del Ayuntamiento, que es el presidente, cinco de los pescadores, uno de los mangueros, uno de los ganaderos, uno de Conagua, uno de Seder, uno de Semarnat, uno de Segob, uno de Conafor y uno de la empresa.
—Aceptar ese intercambio de beneficios mínimos para Cutzamala ¿no es legitimar la explotación de los bienes nacionales por las empresas extranjeras?
—Donde debe discutirse ese tema es en el Senado y la Cámara de Diputados. Nosotros ya tenemos aquí el mal, por decirle así. Allí es donde deciden. Es un asunto que preocupa. Para que ese cáncer no siga creciendo, hay que generarle una ruta límite. Decirles: “Ya estás aquí, tienes la autorización de las instituciones, pero tendrás que respetar este acuerdo”, y eso es lo que se logró. No legitimamos, porque estamos en contra de la privatización, estamos en contra de los cambios a los artículos 27 y 28 constitucionales. Mal o bien, fue una decisión colectiva para resolver un problema que podría generar una represión.
El alcalde conocido, como El Caballo, por su alta estatura, finalizó señalando: “Tengo la conciencia tranquila. Sería una irresponsabilidad de mi parte orillar a la gente a seguir la lucha sin sentarnos a negociar. Nunca dijimos o esto o nada. Los sectores están contentos por lo que se ha logrado. Nos estaremos ahorrando entre 1.5 y 2 millones anuales de pago por concepto de pago de electricidad del municipio”.




