Jorge Camacho Peñaloza
¿Por qué no?
La cooperación es la convicción plena de que nadie puede llegar a la meta si no llegan todos.
Richard Pawson
Podemos hacer de Guerrero una locomotora del desarrollo nacional. Sí, los guerrerenses contamos con todo lo que se necesita para ser un estado rico: litorales, recursos forestales, bellezas turísticas, minería, ganadería, agricultura, agua, una posición geográfica estratégica, universidades y tecnológicos en donde preparar profesionistas, un rica vida comunitaria, sierra, montaña, sabanas, hombres y mujeres con una historia y anhelos comunes.
Podemos hacer de Guerrero una nueva frontera del país con los países de desarrollo emergente del pacífico como son los cuatro tigres: Singapur, Hong Kong, Taiwan y Corea del Sur, además de todos los que integran el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, entre los que están Japón, Malasia, China, Indonesia y Rusia, con los cuales se podría llevar a cabo un intercambio económico más intenso a partir de la construcción de un puerto en la franja costera de nuestra entidad que conecte con el centro y sureste del país.
Podemos hacer que la Costa Chica y La Montaña sean la nueva puerta al centro del país con la construcción de una autopista que conecte a Puebla con Marquelia pasando por Malinaltepec, por la que salga más rápido y barato la producción de la gente trabajadora de La Montaña y Costa Chica, de los indígenas, artesanos, comunitarios, ejidatarios y productores, y entren los turistas de los estados del centro y sureste que vengan a conocer y disfrutar el potencial turístico que tiene la Costa Chica y el turismo ecológico de La Montaña.
Podemos hacer que la Costa Chica sea la nueva zona turística del estado con Playa Ventura, Pico del Monte, Las Peñitas, la Bocana, Barra de Tecoanapa y Punta Maldonado, con la autopista Puebla-Marquelia, y la intercostera Puerto Lázaro Cárdenas y Puerto Chiapas, uniendo a la Costa Grande con la Costa Chica, a las que puedan llegar turistas desde los estados de Jalisco, Michoacán, México, Oaxaca, Tlaxcala y Puebla.
Podemos hacer que la Tierra Caliente y la zona Norte sean el nuevo granero nacional mediante la modernización de distritos de riego que aprovechen integralmente la cuenca del Río Balsas y una mayor inversión en el campo en infraestructura y equipamiento.
Podemos hacer que Acapulco sea el nuevo centro de negocios del país, reinventando su vocación y potencial turístico poniendo en el centro de su relanzamiento el bienestar integral de los acapulqueños y la satisfacción de las necesidades personales de recreación y disfrute del turista, más allá de buscar la atracción a partir del desarrollo inmobiliario, regresando a la esencia de Acapulco que es la bahía de Santa Lucía.
Podemos hacer que la sierra sea la Octava Región y tener su carretera de primer nivel, para reactivar la economía de la región aprovechando su riqueza forestal y de ecoturismo, uniéndola con la Costa Grande y Tierra Caliente haciendo un círculo virtuoso para dejar atrás el círculo vicioso de la pobreza: producción de estupefacientes-ilegalidad-pobreza.
Podemos dejar de ver a Guerrero, Oaxaca y Chiapas como una carga para la república, como la zona atrasada, los estados pobres, y empecemos a verlos con el enfoque de su potencial capaz de detonar efectos multiplicadores, convirtiéndolos en una locomotora de desarrollo para todo el país.
Podemos coincidir a partir de soluciones y esquemas de desarrollo, manteniendo nuestras diferencias en lo ideológico, pero coincidiendo en beneficio de la gente y dejar un poco a un lado las diferencias que impiden avanzar al país y nuestro estado.
Podemos conjuntar esfuerzos y dejar atrás la desarticulación, dispersión, codicia, egoísmo, individualismo, ventajismo, que tanto daño le han hecho a Guerrero, para ir saliendo todos juntos y no sólo unos cuantos porque si solo unos cuantos salen adelante, será sobre bases de injusticia y frágil armonía social.
Podemos pensar diferente, dejar de sentirnos víctimas, débiles, olvidados de la patria, , dejar de ver a Guerrero como el “cabús del desarrollo”, para verlo como un estado con potencial, oportunidades, fortalezas, ventajas competitivas, áreas de oportunidad, para ir tras nuestro propio destino.
Podemos tener un Guerrero diferente si pensamos diferente, si conjuntamos esfuerzos, coincidimos, reconocemos nuestro potencial, y que somos capaces de convertirnos en una locomotora del desarrollo nacional, si soñamos y nos esforzamos por alcanzar nuestros sueños, ¿Por qué no?
Vuela vuela palomita y ve y dile: A quienes quieran pensar diferente para tener un Guerrero diferente, un Guerrero en el que sí pasen cosas buenas, que empecemos a juntarnos para hacer realidad al Plan Nuevo Guerrero.




