Esperarán al sábado la respuesta de la federación antes de movilizarse, acuerdan damnificados de La Montaña
*Demandan la reconstrucción de las comunidades devastadas por la tormenta Manuel y la garantía de su derecho a la alimentación
Carmen González Benicio
Tlapa
Los integrantes del Consejo de Comunidades Damnificadas de La Montaña acordaron que esperarán la respuesta del gobierno federal a su planteamiento de reconstrucción de las comunidades devastadas por la tormenta Manuel y la garantía de su derecho a la alimentación.
Enfatizaron que esperarán al próximo sábado para tener respuesta o si no empezarán a delinear su plan de acción que consistirá en movilizaciones públicas para exigir que se atienda su derecho a la alimentación, en tanto se continúa con la apertura de los caminos, la reconstrucción de viviendas y escuelas.
En la octava reunión realizada en esta ciudad, dijeron que la propuesta entregada al gobierno federal “para que llueva maíz en La Montaña”, es con la finalidad de que se garanticen los granos básicos, maíz, arroz y frijol, para los miles de indígenas na savi, nahuas y me´phaa afectados por las lluvias que destruyeron sus casas, sus parcelas y aún no tienen la forma de recuperarse.
Mencionaron que la petición de los granos permitirá la reconstrucción productiva de los pueblos de la región, la reparación de los suelos y la motivación de sus capacidades productivas.
Se determinó que le darán al gobierno federal un tiempo de espera para que atiendan la propuesta entregada por el Consejo de Damnificados que propone un trabajo autogestivo desde el interior de las comunidades y será el próximo 30 de noviembre en que entreguen las 200 actas de asamblea comunitarias en que se acuerde que acción seguir si su respuesta no es favorable.
Por su parte el director del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández dijo que esperan respuestas favorables del gobierno federal que ha mostrado apertura en los planteamientos hechos por los afectados al escucharlos, “sólo queda que la analicen sobre el presupuesto y política pública para los indígenas”.
Comentó que la propuesta también se la entregaron al relator de la ONU que atiende el derecho a la alimentación y que la semana pasada estuvo en nuestro país.
Agregó que la petición de granos es porque se prevé sus escasez por las afectaciones a las siembras de temporal de maíz y que podrían derivar en una hambruna, por lo que fue importante hacérselo saber al relator que tomó nota de los planteamientos.
Agregó que el planteamiento retoma la visión de los pueblos indígenas y sus estructuras organizativas, que no están incluidas en las acciones hechas desde el gobierno federal, donde desdibujan a la comunidad al no considerarlas como parte del diseño y toma de decisiones para su reconstrucción.
Dijo que la propuesta refleja la constancia y capacidad de los indígenas para organizarse y dar sus propias ideas de lo que quieren para su desarrollo.
Se planteó que en el país hay maíz suficiente para atender la emergencia sin necesidad de exportar y para ello hay una asociación de productores nacionales que se dedican al cultivo de maíz nativo que pueden atender la región, aunque para eso se necesita echar mano del recurso que destinó el gobierno federal para la reconstrucción del estado.
En la reunión estuvieron más de 140 damnificados de 69 comunidades que se encuentran distribuidas en 10 municipios de la región.
Se dijo que la petición se hace al gobierno federal porque desde ahí destinan los recursos y por ahora no se tiene considerada la participación del estatal, porque se la pasan diciendo que no hay dinero.
Se criticó que el gobierno federal sólo anuncie obras, carreteras y nada de alimentación, que sus comedores comunitarios no resuelven, porque sólo se atiende a unas 100 personas de las miles que viven en las comunidades marginadas.
Agregaron que no ha llegado el pago del Programa de Empleo Temporal que consiste en mil 200 pesos, que no los han censado, no les dan folios para las viviendas ni otro tipo de apoyo a las comunidades más alejadas.




