Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Acepta el gobierno de Siria plan de paz propuesto por la ONU y la Liga Árabe

DPA

Pekín / Estambul / Damasco

El gobierno de Siria aceptó ayer el plan de paz propuesto por el emisario especial de Naciones Unidas y la Liga Árabe, Kofi Annan, quien tras mantener las primeras entrevistas con la cúpula china en Pekín saludó la respuesta “positiva” de los gobernantes en Damasco.
“Recibí una respuesta del gobierno sirio… que es positiva”, señaló Annan en Pekín.
China, continuó Annan, también ofreció el “apoyo pleno” y aseguró que quiere trabajar con los otros miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para poner en marcha los seis puntos de su plan.
El lunes el ex secretario general de la ONU había dicho tras mantener conversaciones similares en Moscú que el presidente sirio Bashar al Assad podría tener que dejar el cargo “al final” del proceso como parte del acuerdo para poner fin al conflicto en el país.
Annan cree que la aceptación de Siria constituye un “primer paso importante que podría poner fin a la violencia y el derramamiento de sangre”, según dijo su portavoz. Además considera que la gente que sufre podría recibir ayuda. Y que se podría crear el clima para un diálogo político para que se cumplan los deseos legítimos de la población siria.
El plan incluye un alto el fuego inmediato entre las partes implicadas, la retirada del armamento pesado de las zonas residenciales y el acceso de ayuda humanitaria a la población.
De parte de Damasco no hay por ahora ningún pronunciamiento oficial sobre la aceptación del plan. De hecho la agencia de noticias estatal Saná no informó nada al respecto aún. En cambio, dio a conocer una visita del presidente Assad al vecindario de Baba Amro, que fue un importante bastión de los rebeldes y se ubica en la ciudad de Homs, asediada durante meses por las tropas del régimen.
Los opositores comités revolucionarios apuntaron que el presidente tuvo que interrumpir su visita después de que su convoy fuera bombardeado.
La oposición, que hasta la fecha se ha negado a las peticiones desde el extranjero de diálogo con el presidente Assad, se ha mostrado escéptica con la aceptación del plan en una primera reacción desde Estambul, donde se han reunido sus principales representantes.
“Por supuesto que existe el riesgo de que el régimen vuelva a intentar pasar por alto las obligaciones del plan de paz”, dijo en Estambul la portavoz del Consejo Nacional Sirio (CNS), Basma Kadhmani.
“Pero de todas formas tomamos esto con seriedad, ya que si (el régimen sirio) no se atiene (al plan), habrá presión de Rusia, el socio más importante”, añadió la vocera. “Eso sería un gran avance”.
En tanto, el jefe de gobierno de China, Wen Jiabao, aseguró a Annan el apoyo de su país. Con los esfuerzos de mediación del ex secretario general de la ONU es posible llegar a una solución “justa, pacífica y adecuada” del conflicto”, señaló Wen, según la agencia estatal de noticias china Xinhua.
En las últimas semanas tanto China como Rusia han estado sometidas a una fuerte presión ya que como naciones con derecho a veto han bloqueado dos resoluciones de condena al régimen en Siria.
“Hemos mantenido muy buenas conversaciones sobre la situación en Siria”, dijo Annan ante la prensa tras su reunión con Wen Jiabao. “El gobierno de China quiere hacer todo lo que esté a su alcance para cooperar conmigo y asegurar que podemos solucionar este problema pacíficamente”, añadió.
Desde el inicio de la revuelta contra Assad hace ya un año han muerto más de 8 mil personas, según estimaciones de la ONU.
En tanto, los combates en Siria continúan. En la periferia de Damasco se enfrentaban ayer el Ejército y unidades de los insurgentes en duros choques. Según los activistas, en todo el país ayer murieron al menos 28 personas. Al parecer también se registraron combates entre las tropas de Al Assad y opositores al régimen en la vecina Líbano.
Por su parte, la oposición reunida en Estambul llegó a un consenso de mínimo con el objetivo de derrocar el régimen de Assad. Allí anunciaron su apoyo a los desertores del Ejército Libre Sirio. Además debatían sobre una ampliación del CNS, formado el año pasado por varios importantes grupos opositores.
Además de hacer llegar ayuda humanitaria a las zonas más afectadas por el conflicto, la oposición quiere que se establezca una zona de protección asegurada militarmente.
“Todo aquel que vea los crímenes que se cometen a diario sabe que tenemos una enorme responsabilidad”, dijo Kadhmani en Estambul.

468 ad