Ante los conflictos internos, llama Felícitas Martínez a cuidar y preservar a la CRAC
Recuerda la consejera que el proceso de constitución de la organización de justicia comunitaria “no ha sido una dádiva”, porque ha costado muertos, hostigamiento y represión
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Ante los conflictos internos en la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), la consejera Felícitas Martínez Solano recordó que la institución ha costado muertos, hostigamiento y represión, por eso los pueblos que la conforman deben cuidarla y preservarla con los principios de lealtad que le dieron origen y respetando su reglamento interno.
Recordó que a 18 años de su constitución, la CRAC ha dado seguridad y justicia en los pueblos originarios, na savi, me´phaa, náhuas y afros en la costa y La Montaña de Guerrero, “pero no fue regalada, sufrimos ultimátum, hubo muertos, hubo desarme, el proceso de la creación de la CRAC no ha sido un dádiva, es una lucha de los pueblos originarios asentados en los municipios”.
No abundó sobre la intervención que se ha denunciado del gobernador Ángel Aguirre Rivero en la institución comunitaria, en particular con la nueva relación con los coordinadores de la CRAC, pero aceptó que los consejeros no han tenido una participación decisiva en atender este conflicto.
Sin embargo, señaló que los consejeros de la asamblea regional, que conforman el máximo órgano de gobierno, ya no tardan en reunirse y conforme al reglamento, pueden convocar a una sesión para discutir el papel de los coordinadores que no están funcionando como debe ser.
Entre los cuatro coordinadores de la CRAC están los de la Casa de Justicia de San Luis Acatlán, Eliseo Villar Castillo y Adelaida Hernández Nava, ella una mestiza de Marquelia, que son la imagen pública de la institución ante las autoridades estatales.
En consulta sobre el aniversario de la CRAC que comienzan hoy en Ometepec, aclaró que la fecha de conmemoración fue el 14 y 15 de octubre, así como la Casa de Justicia El Paraíso, cumple un año de operación el 22 de diciembre.
Martínez Lozano es consejera regional de la CRAC, como otros que han dado servicio en la institución comunitaria que se fundó en 1995.
Recordó que en 1998, siendo estudiante, participó por primera vez en una asamblea regional de la CRAC en Tilapa, municipio de Malinaltepec, y desde entonces las autoridades decían que iban a recoger a las personas que tenían en reeducación “porque estaba fuera de la legalidad”.
Sin embargo, el subprocurador de asuntos de La Montaña, Joaquín Juárez Solano, estuvo sólo una hora en la cancha municipal, en la asamblea de la CRAC, y se retiró porque no toleró los rayos del sol.
Señaló que las autoridades exigieron la entrega de un un mestizo de San Luis Acatlán, José Luis Morán, detenido por el robo de ganado, pero se le mostraron al funcionario los animales que robó, que no dejaba dudas del delito.
Indicó que al final, no hubo acuerdo con las autoridades y todos los detenidos se quedaron en el proceso de reeducación del sistema comunitario.
De su participación en la Casa, indicó que desde que regresó de la escuela, observó las reuniones de la Policía Comunitaria que se extendían hasta la 1 de la madrugada, porque sus hermanos eran comandantes y policías comunitarios, un servicio honorario en la localidad, y con todos los vecinos hacían recorridos.
Señaló que en las reuniones las mujeres intervenían tanto como los hombres en la asamblea, pero fue hasta hasta 2005 cuando se reconoció su participación plena, en el primer aniversario que conmemoraron en Pueblo Hidalgo, municipio de San Luis Acatlán.
Indicó que ahí se aprobó la integración de las mujeres en las comisiones de seguimiento, “recuerdo que estuvieron compañeras de la Organización del Pueblo Indígena Me’phaa (OPIM) de Ayutla, y unos investigadores del Centro de Investigación y Estudios Superiores de Antropología Social (CIESAS)”
El 26 de febrero de 2006 se hicieron los nombramientos de las primeras mujeres en la mesa de justicia, entre ellas, Felicitas. Asimismo, indicó que se aprobaron la fundación de las Casas de Justicia de Espino Blanco y Zitlaltepec, porque era muy lejano y muy costoso bajar de Metlatónoc y Malinaltepec, a los detenidos.




