Desde hace un mes acuden al río de la Sabana por agua; CAPAMA no manda nada, se quejan vecinos
Argenis Salmerón
Vecinos de la zona conurbada en la ciudad se quejaron de que el tandeo de líquido de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) es insuficiente para sus hogares, por lo que tiene que acudir al río de la Sabana y tener suministro para los quehaceres domésticos.
En un recorrido por el río que cruza al poblado de la Sabana, cerca de la caseta de la Venta, se observó a una decena de mujeres lavando ropa y trastes en el río.
Mientras las mujeres lavaban, los hijos tendían la ropa en las piedras del río o las colgaban en unas cercas de fierro con base de madera. Para poder llegar al río, los vecinos tuvieron que bajar una pedregosa pendiente de unos 50 metros y con maleza en su entorno.
En el lugar también había hombres acarreando agua del río con cubetas para llevarlas a un montacargas y después trasladar los recipientes a una camioneta de redilas que estaba estacionada sobre la carretera.
Las mujeres, hombres y niños provenían de las colonias Las Cruces, Emiliano Zapata, Renacimiento y Arroyo Seco.
“No es posible que tengamos que acudir al río para poder hacer nuestros quehaceres domésticos, a pesar de que pagamos un recibo de agua, no contamos con el servicio”, criticó Alma Rodríguez Catarina, quien vive en Arroyo Seco.
Rodríguez Catarina señaló que desde hace un mes tiene que venir al río para poder lavar su ropa y trastes, “parece que vivimos en una ciudad en la que no existe el agua potable, porque las tuberías se encuentran vacías y las llaves sólo avientan aire”.
Ahí, la señora Alejandra Solís Arjona, de la colonia Zapata, dijo que la paramunicipal no avisa cuando va a suspender el servicio de agua potable, “no hay una buena estrategia en la CAPAMA, por eso hay desabasto en gran parte de Acapulco”.
“El director de la CAPAMA se comprometió cuando llegó a que todos tendríamos agua potable, aunque sea de manera tandeada; lo esperamos dos meses, después tras el paso de Manuel se descompusieron las máquinas donde traen el agua (Papagayo I y II) y hasta ahorita no ha resuelto nada”, reprochó.
En tanto, Elizabeth Díaz Hidalgo, quien vive en Las Cruces, manifestó que cada semana acude al río porque en la llave “no sale nada, nos mandan el agua cuando ellos quieren”.
“En mi casa es irregular el servicio de agua potable y eso que vivo cerca de la carretera federal Acapulco-México, lo que pasa que nos la mandan de manera tandeada dos o tres horas por un día y eso es insuficiente para las familias”, concluyó la vecina.




