Presiona la alcaldía de la capital a damnificados para que entreguen el folio con el que les darían casa
*Empleados del Ayuntamiento advierten a las familias que están en el albergue del Indeg que no recibirán más que 2 mil pesos y una paca de lámina, denuncian
Damnificados capitalinos que se albergan en el Instituto del Deporte de Guerrero (Indeg), han sido víctimas de presiones de trabajadores del Ayuntamiento, quienes los obligan a entregar el folio del censo que les proporcionó la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), que les garantizaba obtener una vivienda, a cambio de 2 mil pesos y una paca de láminas de cartón, “ya que será el único apoyo que reciban”.
Después de siete días de ser amenazados por el Ayuntamiento encabezado por Mario Moreno Arcos, de ser desalojados de las instalaciones del Indeg, los damnificados han denunciado los constantes hostigamientos y amenazas por los trabajadores, para dejar las intalaciones.
Andrés Flores Apolinar, de 37 años, perdió en su totalidad su casa, ubicada en la barranca del Tule, al poniente de la capital, y hoy es condicionado por trabajadores del Ayuntamiento para recibir apoyo, al cual tiene derecho, y que el mismo Ayuntamiento prometió, a las 69 familias que aún permanecen ahí.
El damnificado que ya cumplió tres meses y dos días en el albergue capitalino, dijo que uno de los trabajadores del Ayuntamiento le advirtió que recibiera 2 mil pesos y una paca de lámina de cartón, porque “será el único apoyo que recibas”.
El padre de tres hijas, trabajaba antes de perder todo su patrimonio, vendiendo garrafones de agua en su triciclo, de donde juntaba para mandarlas a la escuela y mantener su pequeña casa de tabla en la barranca del Tule.
Después de que con la tormenta perdió todo lo que había ahorrado para mejorar la educación de sus hijas, quienes ahora dejaron de ir a la escuela, porque no hay dinero suficiente para llevarlas, y ahora para ganarse la vida, se volvió pepenador por la mañana, y en las tardes junto con sus hijos se dedican a limpiar parabrisas en la calle Ruffo Figueroa.
“El trabajador del Ayuntamiento nos va separando uno por uno, para convencernos de recibir el dinero y la paca de cartón, pero en cuanto reciben el dinero, les pide que entreguen el folio que nos dio Sedatu”, explicó el damnificado.
Flores Apolinar confirmó que son alrededor de 20 familias que han accedido a recibir el dinero, y dejar sus folios, peor ahora se arrepienten de haber recibido el dinero, porque no es suficiente para sobrevivir.
El objetivo de dar el apoyo de 2 mil pesos y las láminas, es que las familias se retiren del albergue sin que exista malestar generalizado.
No se ha cumplido ninguna de las promesas del gobierno federal, estatal, ni municipal para solucionar el problema de las familias que perdieron sus casas, después de la tormenta tropical Manuel.
“Yo quiero que me ayuden con mi casa, si quieren me regreso a la barranca, pero que me digan que es segura, aunque continúan los desplazamientos de la tierra, se sigue cuarteando”, agregó.
El damnificado explicó que en la barranca, continúan los desplazamientos de la tierra, de manera diaria, y que vecinos siguen viviendo a pesar de correr el riesgo de ser sepultados por un alúd de tierra, sin que nadie dé respuesta del peligro en el que viven.
Andrés Flores Apolinar tuvo que empezar de nuevo, porque la tormenta le quitó su triciclo para vender agua; tuvo que buscar el futuro en la basura, y que sus hijos trabajaran, abandonando la posibilidad de seguir estudiando.
El Sedatu levantó un censo de damnificados, a los cuales apoyaría con su reubicación, para evitar que se repitan historias como las de ahora, donde familias pierden lo poco que tienen. (Anarsis Pacheco Pólito / Chilpancingo).




