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Federico Vite

Por la iglesia, bohemios

Q, novela escrita en colectivo y firmada por el pseudónimo Luther Blisset, fue publicada en 1999 por la editorial ?Random House Mondadori. Originalmente escrita en italiano, este libro de 700 páginas es considerado uno de los mitos literarios en cuanto a ventas se refiere. Son cuatro autores quienes se dieron a la tarea de investigar una de los pasajes más escabrosos de la  fe. Todo comienza cuando el extravagante Lutero clava en el portón de una iglesia alemana su reforma a la iglesia católica. En Q se narra el inicio y el declive de la reforma protestante. Todo se mueve en torno a la imagen de Lutero, en el peso que sus palabras tuvieron y el sisma que provocaron sus ideas. En este documento asistimos a los claroscuros del pensamiento belicoso que permeó toda Europa del siglo XVI; en especial, en Münster, Amberes y Venecia. Los especialistas en religión y bastantes críticos literarios consideraron que esta novela es una obra maestra, se le pone al mismo nivel que El nombre de la rosa. La obra se desarrolla a lo largo de 30 años, novela de aventuras y espionaje, en la que el verdadero protagonista es la multitud: herejes, espías, putas, cortesanos, mercenarios, profetas improvisados, siervos y príncipes. Es una novela coral en estilo que en todos los países en los que ha sido traducida ha cosechado un rotundo éxito.
Esta novela histórica sugiera la presencia casi detectivesca de un personaje llamado Q, quien se pone al servicio de El Vaticano para mantener informado al poderoso cardenal?Giovanni Pietro Carafa, quien someterá a los anabaptistas radicales por medio de la espada. Lo asustable del informante Q es que carece de sentimientos. En sus propias palabras, se diría que no tiene alma. Es un misántropo hecho a la medida de las circunstancias, alguien que señala a los que recibirán el martillo católico, a los enemigos de la riqueza, de los poderosos. Q, más que un hombre, realmente lo veo como el grinch de la otredad. Un sin alma que delata por placer a quienes le parecen disidentes de la ortodoxa iglesia católica.
Este libro también puede leerse bajo la mirada de las relaciones de poder y las desavenencias que subirse al trono propicia. Ni siquiera se habla de Dios en el libro, pero es un documento religioso; cuenta la vida de dos individuos, el espía Q y el narrador Simplicius, un pusilánime que va cambiando de estafeta y nombre sólo para seguir vivo a lo largo de las 700 páginas. Otro de los personajes que aparece es Alberto Durero, quien realmente creyó, así se cita en el libro, que las palabras de Lutero había dado inicio al Apocalipsis y en cualquier momento vería los carruajes en el cielo, incendiados y llenos de ángeles que decapitarían a los disidentes de El Vaticano.
Q no es un relato meramente histórico en el que se plasman hechos impensables como la ?revuelta de los campesinos, rebelión anabaptista de?Münster,?y la reforma radical que pretendió?Thomas Muntzer, uno de los reformadores ocultos tras Lutero. Insisto, este libro muestra que desde hace bastante, la inmanencia de la violencia humana es el eco al lenguaje, es la guía por la que se miden todas y cada unas de las vías de la disidencia.
Los integrantes del pseudónimo Luther Blisset ordenan magistralmente un relato en el que la violencia es la única manera de instaurar la fe. Ese era un mundo en el que los debates sobre la pobreza de Cristo, o la comunidad de los apóstoles, no eran cuestiones banales. Todo cuanto estuviera en la Biblia era materia de discusión; en especial, las desigualdades sociales y, sobre todo, el poder detentado por los príncipes.
Los autores de Q son Federico Gugliemi, Giovanni Cattabriga, Luca Di Meo y Roberto Bui. Ociosos en el término más amoroso. No sé si rebeldes, pero me queda claro que se propusieron un monumento al entramado religioso del siglo XVI y tuvieron bastante fortuna.
En uno de los comunicados emitidos por este colectivo queda muy claro por qué decidieron escribir una novela como la que hoy comento: “Para nosotros no hay diferencia entre el intelectual y el militante, por eso nuestra literatura está impregnada de ideología, que no es otra que la que quiere detener los efectos negativos de la globalización, que sólo es de mercancías y dinero, pero no de derechos humanos y civiles. También luchamos contra la catástrofe ambiental que se avecina de manos de la globalización”.
Leer Q precisa que para hablar de la enseñanza católica es necesario pensar en la violencia, a contra pelo pues del amor y la paz que se celebra en estos días.
Aunque creo que sinceramente lo que determinó que leyera este libro es que Luther Blisset es el nombre de un futbolista británico, delantero centro del Milán, cuya inoperancia en el campo de juego desató la ira de los parroquianos del estadio San Ciro.

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