Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Carlos Pérez Aguirre

Balance de un año

Lo mejor para los guerrerenses en estas fiestas

Es necesario tal vez mas que un balance, escribir algunas consideraciones sobre lo que sucedió en este año, que por cierto fue fatídico para el futuro de la patria.
En el plano nacional nos encontramos este año con un gobierno nuevo pero que ha estado actuando como si estuviese en el pasado, que retoma el atrasado modelo neoliberal y que para aplicarlo, piensa que la sociedad no ha evolucionado.
Ese gobierno por su forma de actuar se sitúa en una época en donde no existía de parte de la población un análisis o cuestionamiento de la forma de actuar de la burocracia política y administrativa. Una época en que se pensaba que con solo convencer –una forma muy elegante de decir sobornar, con diversos métodos a la elite política–, bastaba para imponer cualquier cantidad de arbitrariedades y robos.
Pero si bien el anclaje en el pasado este año lo representó la llamada clase política –con la derecha de los diversos partidos a la cabeza–, esa situación no corresponde con la nueva realidad mexicana, con una sociedad misma que está más preparada e informada y que si bien no se ha manifestado e inconformado suficientemente, se debe a que aquellos que reconocen como líderes se encuentran neutralizados por intereses personales o bien desorganizados, lo que ha limitado en mucho una respuesta.
Este año con el consenso de diversos partidos se echaron a andar algunas lesivas reformas, mismas que ya empiezan a hacer estragos en los bolsillos ciudadanos. Esas reformas se impulsaron con una actitud sumamente autoritaria y con propaganda apabullante en donde se miente y disfraza la realidad de estas. Este año se afinaron los mecanismos de manipulación y los mensajes con que se bombardea a la ciudadanía, que son, o bien distractores, o mentiras llanas como la quimera de que disminuirá el precio de la gasolina, el gas y la luz, sin decir porqué o cómo.
Este año se aprobaron al vapor y sin ninguna discusión seria diversas reformas, como la de educación, financiera, fiscal, energética y política, todas haciendo gala de celeridad y dejando ver la existencia de acuerdos entre las dirigencias de los partidos firmantes de un “pacto”, mecanismo que además de brindar legitimidad al actual presidente, le otorgó también carta blanca para aprobar las reformas, sin consulta y sin análisis. Pero además de la imposición de estas reformas, los mexicanos este año hemos resentido la grave crisis económica y la falta de crecimiento en los diversos rubros, como en la oferta de trabajo, inversión, crédito, una inflación galopante de la cual nadie habla pero que se siente en los bolsillos.
El empobrecimiento en Guerrero y en el país se ha incrementado; los saldos en el tema económico son realmente negativos.
Por si lo anterior no fuera poco, se añade la constante inseguridad, este flagelo que ataca a todo el país y a todas las regiones: no se ha podido contener, muy por el contrario ha crecido y se ha multiplicado, pues aunque se oculte la información, ahí esta el día a día de los asesinatos, secuestros, extorsiones y robos. La falta de estrategia ha potenciado el problema y no se ha visto coherencia en las acciones para su contención y combate. Por lo tanto podemos afirmar que este ha sido un año de retrocesos en todos los rubros, políticos, económicos, democráticos, seguridad y sobre todo soberanía nacional. Mal gobierno y mal año.

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