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La familia de Nestora Salgado solicitó a la CIDH interceder por la coordinadora de la Policía Comunitaria

En la prisión de Tepic está aislada, sin hablar con sus abogados y sin medicamentos, denuncia su esposo José Luis Ávila. Sostiene que la CNDH se quedó corta en relación con el caso

Lourdes Chávez

Chilpancingo

La familia de la coordinadora de la Policía Comunitaria de Olinalá, Nestora Salgado García, solicitó medidas cautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para protegerla durante el proceso judicial que se le sigue.
Su esposo, José Luis Ávila Báez, informó vía telefónica desde Seattle, Estados Unidos, que el 23 de diciembre ingresaron la petición a la CIDH, en la que detallan el caso de Salgado García, recluida en una prisión federal y sometida a aislamiento, sin sus medicamentos y sin haber podido hablar en cuatro meses con sus abogados.
Explicó que expusieron a la CIDH el trabajo comunitario de Nestora Salgado para la seguridad de Olinalá, su detención por militares el 21 de agosto y cómo el gobierno la tiene en un régimen de aislamiento en una prisión federal de Tepic, Nayarit, por delitos del fuero común.
Indicó que en la petición destacan su salud, delicada por un accidente automovilístico ocurrido hace varios años, y porque en prisión no ha tenido atención médica a pesar de que la han solicitado por diferentes medios.
Añadió que el 25 de noviembre enviaron un oficio a la Secretaría de Gobernación en México para exponer el caso, y la embajada estadunidense —pues Nestora Salgado cuenta con doble nacionalidad— sigue pendiente del proceso, pero desconoce los alcances de su intervención.
Señaló que cada vez que su hermana Cleotilde la visita cada diez días en el penal, la única con autorización para verla, entrega un reporte a la embajada norteamericana para que sigan documentando el proceso.
Del informe especial de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) sobre los grupos de autodefensa y la inseguridad pública en Guerrero, en el que menciona el caso de Salgado García en  prisión, Avila Báez consideró que el organismo se quedó corto.
Señaló que esperaba un posicionamiento más claro del organismo nacional sobre la criminalización contra su esposa por parte del Estado mexicano, y una recomendación expresa para su liberación.
Asimismo, se inconformó porque la CNDH metió en un mismo saco a los grupos de autodefensa y a las policías comunitarias de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), porque los segundos tienen estructura, trayectoria y una legislación que las ampara.
No obstante, señaló que esperan que la CNDH presente más adelante un informe particular del caso de Nestora Salgado.
Por otro lado, informó que en Estados Unidos siguen trabajando con abogados de la Universidad de Washington, con quienes ingresaron la solicitud de medidas cautelares en la CIDH, “porque no es posible que haya sido transferida a un lugar tan lejano a su residencia en Guerrero, sin acceso a su familia ni a su defensa. Hasta ahora no ha tenido bien a bien una defensa”, denunció.
Aseguró que tampoco ha tenido atención médica, al contrario, le quitaron sus medicamentos, y por una deficiencia de la circulación sanguínea, en los siete minutos que habla con su hija Zaida cada 10 días, le dijo que comenzaron a brotarle moretones en los brazos.
Ávila Báez aseguró que mantendrán su lucha por su defensa de Salgado García en Estados Unidos y en México.
Señaló que ya se integró un Comité por la Defensa de Nestora con organizaciones de mujeres y el Partido Obrero Socialista de EU, que van a seguir organizando acciones conjuntas en aquel país.
Indicó que el 10 de diciembre, Día Internacional de Derechos Humanos, hubo manifestaciones en diferentes estados, en las que se pronunciaron por su libertad.
Cuestionó el trato que recibió Salgado García, en quien descargaron todo el peso de la ley, mientras en Olinalá, de cinco asesinatos ocurridos en los últimos meses no hay ningún seguimiento.
Consideró que aunque el Estado niegue o desconozca esta injusticia, la población sabe que no tiene interés de mantener la paz, la seguridad ni revertir la impunidad.
Afirmó que “la gente está cansada de tanta fregadera”.

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