Denuncian pacientes que la Ssa pretende reducir los medicamentos para atender el VIH/Sida
Agencia Reforma
Ciudad de México
Organizaciones de pacientes con VIH/Sida denunciaron que la Secretaría de Salud (Ssa) pretende reducir las opciones terapéuticas para atender la enfermedad.
En rueda de prensa frente a la dependencia federal, Luis Adrián Quiroz, integrante de la organización Derechohabientes Viviendo con VIH, que agrupa a pacientes del IMSS, aseguró que el sector salud pretende imponer un esquema de tratamiento que reduce de 20 a 7 las opciones de medicamentos para tratar el padecimiento.
Explicó que el tratamiento del VIH/Sida no puede ser el mismo para todos los pacientes, sino que debe utilizarse una combinación de medicamentos personalizada para cada caso, por lo que la reducción de opciones farmacológicas dejará a muchas personas sin el tratamiento que requieren para mantenerse con vida.
Entre los pacientes con VIH, la tasa de rechazo o resistencia a los medicamentos es más alta que en el caso de otros padecimientos, por lo que suelen cambiar periódicamente de esquema de tratamiento.
“El esquema de inicio de tratamiento que se propone es limitativo y no considera la diversidad de situaciones que puede presentar la infección y el paciente con VIH”, alertó.
En la nueva Guía de Manejo Antirretroviral de las Personas que Viven con el VIH/Sida, que se presentó la semana pasada a los directores de los programas de VIH/Sida de los estados, se indica que si un paciente requiere un medicamento que no forme parte del nuevo esquema deberá someter su solicitud a un comité de especialistas, encargado de hacer la aprobación.
Con ello, señaló Quiroz, el paciente deberá esperar más tiempo para acceder a medicamentos que no formen parte del nuevo esquema, pues no estarán disponibles en las farmacias de las unidades de salud públicas.
El Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/Sida (Censida) confirmó que se presentó una propuesta de modificación a la guía con la que se busca acotar la prescripción de medicamentos antirretrovirales, pero rechazó que se afecte con ello a los pacientes.
“Sigue habiendo los mismos esquemas que ha habido siempre. Sin embargo, habrá un algoritmo mucho más rígido. ¿Por qué? Los inhibidores de proteasa, que es uno de los tipos de medicamento, se les está dando al 38 por ciento de los pacientes que inician tratamiento, y es un medicamento que después van a necesitar. Debería de estar en el 5 por ciento, más o menos, de los pacientes”, dijo en entrevista el director de Prevención del organismo, Carlos García de León.
“(Actualmente) hay una flexibilización de la prescripción y se necesita controlar para que reciban medicamentos que tengan menos efectos secundarios y después cuando necesiten los inhibidores de proteasa los puedan usar, pero no se les debe dar de primera vez”, insistió.
La nueva guía, señaló, está en periodo de consulta y se espera que sea aprobada en dos o tres semanas.
El gasto del sector salud en la compra de medicamentos para la atención del VIH/Sida pasó de mil 140 millones de pesos en 2007 a 2 mil 53 millones el 2011.
La atención a los pacientes con la enfermedad absorbe actualmente el 30 por ciento de los recursos del Fondo para la Protección contra Gastos Catastróficos.
Se estima que alrededor de 60 mil pacientes con VIH reciben tratamiento en alguna institución pública de salud, de los que 40 mil son parte del Seguro Popular.
Más de mil 200 mujeres embarazadas al año podrían transmitir VIH/Sida a sus hijos recién nacidos si no reciben un diagnóstico y tratamiento oportuno, de acuerdo con cifras del Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/Sida (Censida).
Carlos García de León, responsable de las estrategias de prevención del organismo, advirtió ayer que el riesgo de transmisión perinatal del VIH/Sida es de hasta el 40 por ciento cuando la madre no conoce el diagnóstico y no toma tratamiento adecuado.




