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No teme Calderón juicio en La Haya por los 50 mil muertos en su sexenio

El presidente Felipe Calderón aseguró que no teme ser juzgado en la Corte de la Haya por los casi 50 muertos que ha dejado la guerra contra el narcotráfico al término de su mandato y descartó cualquier posibilidad de irse a vivir al extranjero después de diciembre entrante.
Es más, anunció que su esposa Margarita Zavala retomará su carrera política e incluso no descartó que en los comicios de 2018 contienda por la Presidencia.
“Margarita tiene una carrera pública formidable por delante, si la quiere hacer, o si no, también profesional, es una excelente abogada…
“Trataría de ayudarla como me ha ayudado ella, yo creo que Margarita ha sido un factor clave para mí, en mi carrera política, en mi presidencia y desde luego en mi vida, sí me siento muy afortunado de estar con ella”.
Calderón habló así en el programa Tercer Grado de Televisa, que conduce Leopoldo Gómez y en el que participan los periodistas Ciro Gómez Leyva, Joaquín López-Dóriga, Carlos Loret de Mola, Adela Micha, Denise Maerker, así como el comediante Víctor Trujillo.
Al preguntarle si fue decisión de su gobierno contener a Margarita por el efecto Marta Sahagún, Calderón respondió que ponderaron la necesidad de reivindicar la responsabilidad personal del presidente.
Es decir, explicó, “respeto este tema de pareja presidencial, pero la Constitución marca un poder y una responsabilidad personalísima. Segundo, había muchas experiencias que Margarita conoce muy bien y ella decidió asumir eso, y también el equipo a lo mejor nos pasamos ahí de…ella también fue súper prudente, súper cuidadosa y siempre lo ha sido, pero tiene un carisma y es una belleza intelectual, espiritual y personal…”.
En la entrevista, Calderón tocó el tema García Luna, aunque fue por demás prudente.
“Ha sido un muy buen colaborador y por eso es secretario de Seguridad Pública, y honestamente, la transformación que ha hecho del gobierno federal, por ejemplo con la Policía Federal, sí es uno de los legados que voy a dejar, voy a dejar una policía moderna, eficiente y que no había y que la necesita el país”, dijo.
Luego de apuntar que se encuentra se encuentra tranquilo más no satisfecho lo hecho hasta ahora, el Ejecutivo federal sostuvo que no teme que sea enjuiciado en la Corte de La Haya por los casi 50 muertos y más de 10 mil desaparecidos que ha dejado su guerra contra el narco porque, acotó, “he actuado conforme a la ley”.
También descartó abandonar el país una vez que concluya su gestión, a pesar de que él mismo reconoció que ha sido objeto de múltiples amenazas.
Aclaró que se dedicará a escribir, a leer y a pasar más tiempo con sus hijos.
En las dos horas que duró el programa, Calderón abordó también el tema electoral, particularmente la amplia ventaja que lleva el candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, en las encuestas.
Opinó: “Estamos ante un electorado que es muy crítico, que no consolida su opinión hasta la víspera o el día de la jornada electoral y que todo puede pasar, en otras palabras, porque alguien vaya adelante o atrás va a ganar o perder”.
Anticipó que será una elección competida y dijo que para él no es una obsesión quién gane, sino que haya un proceso democrático y lo haga limpiamente. “Todos los partidos pueden ganar, tiene más probabilidad en la medida en que tiene mayor aceptación”.
Sobre la  reforma electoral, dijo que tiene “deficiencias y excesos”.
“Es un absurdo que el gobierno no pueda ni defenderse cuando todo el mundo va a hablar en contra del gobierno, pero también denle chance al gobierno de que se defienda”, comentó.
Al preguntarle sobre López Obrador, Calderón fue contundente: Dijo que el tabasqueño estuco a punto de “romper el país” con la actitud que asumió después de la contienda del 2006. “Le deseo buena suerte, voy a respetar sus posturas”.
Sin embargo, aclaró que su cambio de actitud responde a un cambio de estrategia: “de que ha cambiado, ha cambiado, por lo menos de estrategia, pero es la misma persona”.
Del perdón que le otorgó el candidato de las izquierdas, el mandatario agradeció el gesto de “perdonavidas” y agregó: “yo honestamente gané limpiamente no creo que haya algo por lo que deba pedir perdón”.
Durante la entrevista, Calderón aseguró que su actitud en los próximos tres meses será de un jefe de Estado y no del jefe de campaña de la candidata de su partido.
“Si tuviera que optar entre un presidente militante y un jefe de Estado, yo opto claramente por jefe de Estado, porque es el interés nacional lo que está en juego, prefiero tener una elección con el mayor grado de consenso posible en sus resultados, que incluso, que a costa de lo que sea, ganara la candidata de mi propio partido”, subrayó.
Por último, le preguntaron si consideraba al PRI un “peligro para México” y Calderón guardó silencio.
Aceptó, si, en cambio, que está consciente de que su gobierno será recordado por la lucha frontal contra el crimen organizado y el narcotráfico y que ha costado miles de vidas. (Agencia Proceso / Ciudad de México).

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