Promovió el zapatismo la unidad de los músicos en torno al movimiento: Benjamín Anaya
Un primer impacto del zapatismo fue la manera de unir el deseo de apoyo al movimiento entre los músicos, apunta Benjamín Anaya, autor de Rebel soundtrack: zapatista music (Orbis Press, 2013).
Roleros y rupestres, hip-hoperos del underground y punks comparten cartel con grupos consolidados en los conciertos de apoyo.
Ahí están Guillermo Briseño, Paco Barrios El Mastuerzo, Rafael Catana, Maldita Vecindad, Santa Sabina, Real de Catorce, Resorte, Tex Tex, Salario Mínimo, Nina Galindo, Panteón Rococó, Julieta Venegas, Caifanes, Molotov.
“El zapatismo tocó a todas las músicas y creó hibridaciones”.
En 1997 salió Juntos por Chiapas, con músicos mexicanos y argentinos que donan su trabajo para los indígenas.
“Es el principio de las participación de Marcos en composiciones de rock”, escribe Anaya. Aunque su voz ya había sido incluida por Tijuana No y Mano Negra.
En cuanto a la música formal, Marcelo Gaete dedicó Lacandonia a Marcos; hay obras de Rodrigo Quezada y Javier Torres, y está el coro Las Abejas, de Acteal.
Jazzistas como Germán Bringas, Iraida Noriega o Alex Otaola apoyaron los conciertos zapatistas. (Erika P. Bucio / Agencia Reforma / Ciudad de México).




