Se cumplen tres años de la golpiza contra Sánchez Nava
Daniel Velázquez
Hoy se cumplen tres años de que el perredista Guillermo Sánchez Nava fue brutalmente golpeado por militantes priistas cuando los sorprendió destruyendo material de campaña del entonces candidato de la coalición Guerrero nos Une, Ángel Aguirre Rivero.
A consecuencia de los golpes que recibió, el entonces representante del PRD ante el Instituto Electoral del Estado de Guerrero (IEEG) quedó en estado de coma y después de ser dado de alta por los médicos acude frecuentemente a terapias.
Hasta ayer por la noche la familia de Sánchez Nava se mantenía en hermetismo sobre si habría algún mensaje con motivo de que se cumple un año más de la agresión que dejó graves secuelas físicas en Sánchez Nava.
Vía telefónica, el abogado de la familia, Miguel Flores, dijo que sería en el transcurso de hoy cuando posiblemente la familia fije una postura.
Sánchez Nava era representante de la coalición Guerrero nos Une, que integraron los partidos PRD, PT y Convergencia hoy Movimiento Ciudadano, ante el IEEG durante las elecciones de gobernador en el 2011, donde contendían Ángel Aguirre Rivero y por el PRI-PVEM Manuel Añorve Baños.
Fue agredido en Chilpancingo a las 11:30 de la noche del 11 de enero por un grupo de aproximadamente 20 desconocidos, a los que sorprendió destruyendo propaganda del candidato a gobernador de su partido.
Sánchez Nava se presentó al llamado de una denuncia ciudadana que afirmaba que un grupo de personas estaba destruyendo la propaganda del candidato perredista a gobernador, a la altura del Bulevar de Río Huacapa, en donde fue atacado.
Los atacantes, después identificados como priistas, arremetieron a golpes, patadas y garrotazos en contra de él, provocándole un derrame cerebral y golpes internos. Aparte dejaron destrozado su vehículo.
La golpiza se produjo a unos 100 metros de las instalaciones del Palacio de Gobierno, al sur de la capital, de donde el herido fue llevado a un hospital privado, pero ahí el médico de urgencias recomendó que fuese trasladado de inmediato a un hospital de la ciudad de México, debido a que el agredido vomitaba sangre y presentaba un derrame cerebral.
El 9 de junio de 2011 se realizaron las detenciones por órdenes de la Fiscalía Especial para Delitos Graves de la Procuraduría de Justicia del Estado; los implicados eran Eduardo Sánchez Abarca, vecino de la colonia Zapata de Chilpancingo; Celso Manzano Flores, vecino de la comunidad de Petaquillas; Antonio López Velázquez, vecino de Chilpancingo, e Iván Arizmendi Nava.
En 2013 la jueza Rosalinda Sáenz Rodríguez reclasificó el delito de intento de homicidio –como la Procuraduría de Justicia determinó el delito contra los acusados– por lesiones graves a favor de uno de los acusados, Antonio López, con lo que el acusado alcanzaría fianza.
La familia de Sánchez Nava reunió las facturas de los gastos médicos que tuvieron que solventar para brindar la atención especializada a Sánchez Nava, además de exigir la reparación del daño para que la jueza fijara la fianza.
Además, la familia promovió un amparo ante la reclasificación del delito que hizo la jueza Sáenz Rodríguez.




