Tienen tres semanas sin agua, denuncian vecinos de la colonia 20 de Noviembre
Argenis Salmerón
Vecinos de la colonia 20 de Noviembre se quejaron que desde hace tres semanas no tiene agua potable y que la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) no atiende sus quejas, por lo que tienen que comprar pipas de agua con valor de 800 pesos cada una por semana.
En una visita solicitada a este reportero, los vecinos de las calles López Mateos, Benito Juárez y Primer Congreso de Anáhuac dijeron que desde hace tres semanas hay desabasto en la colonia y para suministrase de agua tiene que comprar cada semana pipas que oscilan entre 600 a 800 pesos.
En el lugar se observó que los vecinos acuden a un pozo artesiano (manantial), de donde llenan por medio de mangueras sus cubetas para acarrearlas hacia sus viviendas; también había mujeres con niños en brazos esperando su turno para poder lavar ropa y trastes.
“Ya reportamos varias veces a la CAPAMA la falta de agua en la colonia y ellos sólo dicen que pasarán el reporte, pero llevamos más tres meses esperando el dichoso reporte y nada”, señaló la señora Silvia Jiménez.
Mencionó que desde hace un mes tienen que comprar pipas de agua porque “para pedir una del municipio hay que hacer muchos trámites desgastados”.
El señor Adalberto Rodríguez Valenzuela, quien vive en la calle Benito Juárez, indicó que cada semana compra un pipa de 800 pesos junto con dos familias más; “de alguna manera hay que tener agua para los quehaceres domésticos”.
Reprochó que a pesar del desabasto en la colonia llegan los recibos puntuales y con incremento en este año, “cuando no tenemos ninguna gota de agua y sólo sale aire en las llaves; deben cobrar por consumir no por aire”.
La vecina Bertha Salas Castro dijo que desde hace tres semanas no tienen agua potable en la zona, por lo que tiene que recurrir a un pozo artesanal, “ya hicimos un sinfín de reportes en la CAPAMA, hasta en redes sociales, pero hace caso omiso”.
Al inicio del año se ha presentado desabasto de agua potable en las zonas altas de la ciudad, aunado a las fugas en diferentes puntos que no permiten que el líquido llegue en las diferentes colonias del puerto.




