Carlos Pérez Aguirre
Caso Ayotzinapa, dictamen incompleto
El esperado dictamen que sobre los sangrientos acontecimientos derivados de la salvaje represión ejercida contra estudiantes normalistas de Ayotzinapa que se manifestaban para obtener una audiencia con el gobernador Angel Aguirre para que diera respuesta a peticiones como el reinicio de clases y el incremento de la matrícula, fue emitido en días pasados por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Si bien es un sustantivo avance en el reconocimiento del derecho de todos los ciudadanos a manifestarse y pedir al gobierno solución a sus demandas, así como un rechazo a la violencia del estado y la intolerancia que desde las altas esferas del poder se ejerce contra las inconformidades ciudadanas, el dictamen no señala a aquellos que ordenaron este acto reprobable y bestial. No señala directamente a quienes ordenaron este hecho –no obstante las declaraciones de altos funcionarios participantes en estos acontecimientos y algunos medios de información, quienes señalaron en su momento que cumplían la orden del gobernador del estado y a su secretario de Gobierno. De hecho miembros del grupo ACA en días recientes reiteraron esta situación.
Habrá que decir que la CNDH realizó un esfuerzo de investigación por demás importante para buscar a los responsables. Es sabido que en forma constante le es negada información a esa humanitaria y fundamental dependencia, cuando lleva a cabo las pesquisas en la comisión de las diversas acciones que realiza. Esta negativa es sistemática por que los cuerpos de seguridad, por desconocimiento y algunas veces por temor a ser descubiertos, estorban su trabajo.
En este caso la obstrucción para que realizara sus investigaciones fue constante en los diversos órdenes de gobierno, no obstante que el gobernador se ofreció a proporcionar todas las facilidades. Por esto ahora que se genera este dictamen, el gobierno estatal no lo aceptó oficialmente. Es necesario recordar que después de la represión y el asesinato de tres personas, la actitud gubernamental fue realizar toda una campaña que incluyó manifestaciones manipuladas para culpar a los estudiantes normalistas de este hecho, casi un parangón con la actitud de torturar a un muchacho de 19 años para sembrarle una AK47 e inculparlo. Esos dos eventos son similares en sus objetivos inmundos.
La CNDH hasta ahora sólo analizó los eventos directamente acaecidos el 12 de diciembre. El señalamiento de tres responsables a nivel de secretarios de despacho como lo fueron el secretario de Seguridad Pública, el procurador de Justicia y la secretaria de Educación y algunos subordinados de estos, deja en suspenso el señalar a los autores intelectuales de estos hechos. De todos es conocido los antecedentes de los tres funcionarios de alto nivel señalados y en ninguno de los tres existen antecedentes de represores o torturadores, no obstante haber tenido importantes encargos en la administración publica, inclusive en el caso de uno de ellos (Alberto López Rosas) presidente municipal de donde radica el conglomerado poblacional mas importante de la entidad, Acapulco, y en ningún caso existió antecedente de falta de voluntad para solucionar la problemática social.
Pero en el caso del secretario de Gobierno que no fue señalado en el dictamen de la CNDH y que se escondió en los días y meses posteriores a ese bochornoso hecho, y quien es el responsable de la gobernabilidad y por tanto del mando de las diferentes fuerzas del “orden” como es el caso de la movilización policiaca del 12 de diciembre, algunas voces se han levantado para señalar el punto y vale la pena que la sociedad, la CNDH y los encargados de hacer justicia en este caso también revisaran el recargado pasado represivo del secretario miembro del triunvirato familiar gobernante.
Titishando: El triunvirato familiar que dice gobernar guerrero, ahora quiere sembrar a sus herederos, hijos, hermanos, primos, etc. no solo en puestos públicos de alto nivel, sino también en candidaturas políticas. ¿El partido? no importa. El poder para obtener dinero, ese es el objetivo.




