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Deben entender los poetas modernos que hay que hacer un arte humanista: Blanca Vázquez

Óscar Ricardo Muñoz Cano

“Me gustaría que el poeta moderno entendiera que hacemos un arte lleno de humanismo, que hacemos cosas para humanos porque nosotros somos humanos y que no utilice a la poesía para ganar becas, ni para tener un estatus de intelectual que le provea de premios, creo que el poeta moderno debe pensar que hay mucho trabajo, pues los poemarios se construyen día a día, por eso son obras de arte”.
Así declaró la poeta Blanca Vázquez, quien en entrevista agregó que es un cliché o una pose, eso de que el poeta es un dios o un intelectual abandonado; “un poeta es una persona comprometida con la palabra, con la creación y que tiene una responsabilidad incluso social sobre lo que está creando…No puede ser un ente aislado porque tiene que estar en contacto con los otros para poder percibir las emociones, las sensaciones…”.
Luego de la aparición del poemario Ojos de lechuza, editado por Rojo Siena, la poeta destacó que éste habla de la melancolía, “y el abandono de aquellos hombres que dejan tras de sí y en el abandono huellas y rastros de sus niños, sus niñas”.
Es un recorrido a través de la metáfora del viaje, del arribo a las vías del tren, al autobús, mencionó, “y donde en las ciudades, en los pueblos sólo queda esa niña, en este caso, abandonada en espera del regreso al hombre que le ha marcado la vida; no el hombre como prototipo amoroso, sino el filial, el hombre que la ha traído al mundo pero que al mismo tiempo la abandona y de tierra de su propia existencia”.
Teniendo como prioridad el respeto a la poesía, indicó que en el conjunto de poemas que arman el libro se pueden leer versos libres “pero siempre cuidando el trabajo del ritmo, la musicalización del verso y todas las figuras poéticas”, e indicó además que “escribo de lo que vivo, de lo que experimento, pero con un hilo conductor, por lo que rechazo la idea de un poemario desarticulado”.
Para Blanca Vázquez la poesía es la forma más extraordinaria de trasformar las palabras y los sentidos; “sé que ahora que murió (Juan) Gelman, se ha dicho que la poesía no sirve para nada y quizás no detenga guerras, no alimente a las personas o no haga políticas públicas, pero la poesía es el sentir del individuo que tiene la necesidad de exponer todo aquello que siente y vive…”.
Antes de este libro, comentó la escritora avecindada en Chilpancingo, y con ayuda de la editorial Tarántula Dormida, otrora insigne de la poesía en Guerrero, ya publicó una plaquette: Los letargos de Antume, cuyo tema de alguna manera fue cercano al de Ojos de lechuza: la melancolía.
“Es un poemario muy triste, pero que busca dentro de esa misma tristeza ese fragor con que la luna recorre a la par del individuo esas avenidas para lograr una armonía”. Destacó que las diferencias radican en que el primer poemario se refiere a un colectivo imaginario y Ojos de lechuza es más por el lado de una niña abandonada por el padre.
Blanca Vázquez es licenciada en literatura hispanoamericana y estudia la mestría en Estudios Socioterritoriales y realiza estudios de doctorado en literatura, pero además es promotora cultural y una de sus áreas de más trabajo es la formación de hábitos lectores, trabajo del que dijo: “la lectura es el único espacio que nos puede liberar de todas las situaciones; no tanto por el hecho de volar a mundos imaginarios, que sí lo hace, sino por el lado de volvernos hombres y mujeres más conscientes de lo que estamos viviendo como sociedad volviéndonos más críticos y eso ayuda a bienvivir en sociedad pues quienes nos gobiernan se enteran de nuestra consciencia y nuestras críticas”.

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