En reunión de seguridad en Altamirano no se aborda la violencia en Michoacán
Participan el comandante de la 34 Zona Militar, el procurador y el secretario de Seguridad. Se esperaba al gobernador Ángel Aguirre, pero no llegó
Israel Flores
Ciudad Altamirano
Con la presencia de seis de los nueve alcaldes de Tierra Caliente, se reunieron ayer los mandos de seguridad, en la que participaron la 35 Zona Militar, la delegación de la Policía Federal y el procurador del estado en las instalaciones del 40 Batallón de Infantería con sede en Altamirano.
La reunión tuvo lugar cerca del medio día en un encuentro en el que se esperaba la presencia del gobernador Ángel Aguirre Rivero, y que presuntamente tenía como finalidad atender los casos de violencia en Michoacán, para armar una estrategia que evite que la crisis llegue a Guerrero.
Sin embargo no arribó el gobernador, y en cambio la reunión fue tanto para presentar al nuevo comandante del 40 Batallón de Infantería como para anunciar que se fortalecerá el programa de mando único.
En el encuentro participaron el secretario de Seguridad Pública y Protección Civil, Leonardo Vázquez Pérez; el procurador general de Justicia del estado, Iñaki Blanco Cabrera; el comandante de la 35 Zona Militar, general Juan Manuel Rico Gámez; el inspector Alberto Contreras Gaona y el comandante Silverio Guerrero Bareja, de la Policía Federal.
Además presentaron al nuevo comandante del 40 Batallón con sede en Ciudad Altamirano, coronel Luis Antonio Pantoja Hinojosa.
Estuvieron presentes los alcaldes de Pungarabato, Reynel Rodríguez Muñoz; Tlapehuala, Everardo Wences Santamaría; Ajuchitlán del Progreso, J. Carmen Higuera Fuentes; Arcelia, Taurino Vázquez Vázquez; Coyuca de Catalán, Rey Hilario Serrano; Tlalchapa, Guadalupe Eguiluz, y San Miguel Totolapan, Saúl Beltrán Orozco, así como el síndico de Cutzamala del Pinzón, Bonifacio Hernández Beltrán.
Se notó la ausencia del alcalde de Zirándaro, Marcial Cárdenas, quien no aparece en un evento público desde su informe en septiembre pasado.
En la reunión el presidente municipal de Pungarabato, Reynel Rodríguez Muñoz, reclamó la “burocracia” y el atraso en la documentación de la policía municipal, lo que provocó que desde noviembre quedaran desarmados y sólo cuentan con 13 armas de fuego, por un problema con la licencia colectiva.
Dijo en la reunión que no se puede atender correctamente ni coordinarse una policía con ninguna autoridad si está desarmada.
Pero sobre todo, destacó que el motivo del desarme tenga que ser un asunto de trámite estatal, y un presunto conflicto entre las dependencias estatales y federales para resolver el asunto de la licencia colectiva, no sólo de su municipio sino del mismo estado.
Le aseguraron ahí mismo que podrían resolver en un corto tiempo el problema del armamento.
Cabe señalar que el problema de la seguridad en Michoacán no fue un tema que se incluyera en la reunión, y no se tocó.




