Vigilan la cárcel de Ayutla 18 policías estatales, y desde ayer prohíben que civiles se acerquen
De la corresponsalía
Ayutla
En el penal de Ayutla que alberga 141 internos masculinos y 2 femeninas, desde ayer la Policía del Estado se encuentra resguardando las instalaciones que están entre la avenida Plan de Ayutla y calle principal, a un costado del Ayuntamiento, y no deja acercarse a la gente civil al acceso del reclusorio al menos que se encuentre un familiar preso, con una previa revisión corporal de los visitantes y la presentación de una identificación oficial.
Entrevistado el policía municipal de Ayutla Sergio Conrado Herrera, dijo que en el interior existe el área de comedor y cocina, un área de descanso, celdas y regaderas con sus baños, en cada una se encuentran cuatro guardias estatales para mantener vigilado el interior del edificio, lo que da un total de 16 policías estatales y 2 en el acceso, mientras que los policías que custodiaban el edificio algunos se encuentran en capacitación y otros como auxiliares.
El comandante Gabriel Morales Juachín, que es el encargado tras el cambio del director Gustavo Villegas Tovar, quien fue removido al puerto de Acapulco, recibió el mando estatal desde hace días sin que la sociedad se diera por enterado por lo pequeño que es el lugar, informo Conrado Herrera que para resguardar la seguridad del reclusorio de Ayutla, se desplegaron varias camionetas de la policías estatal, y se cree que se debió a los ataques que se han presentado en otros penales del estado de Guerrero.
Afuera del reclusorio se encuentran policías estatales resguardando el acceso a las instalaciones y se hablaba de que habría una requisa como sucedió en otros centros de readaptación social, pero no se realizó acto alguno porque en este penal los internos están bien controlados y son pocos para poder amotinarse, según versiones de un policía entrevistado.
Ayer las autoridades d la cárcel solicitaron a los comerciantes que se ubican cerca del penal que no colocaran mantas y puestos cerca del acceso a las instalaciones y señalaron que debían de estar retirados mínimo 3 metros de la puerta. “En la mañana que llegamos a colocar nuestros puestos de venta, nos informaron que no podíamos montar ninguna estructura que tuviera que ver con un puesto y que sólo lo podíamos hacer tres metros retirados de la puerta, por lo que hicimos caso y todo el tiempo está vigilado el lugar”, dijo un comerciante.




