Abelardo Martín M.
Michoacán, cada vez más cerca
Para los educadores es común la experiencia de que la enseñanza es útil, pero que el ejemplo “arrastra”. Guerrero comparte con Michoacán pocos beneficios y, sí, casi todos sus problemas.
El estado que gobernó don Lázaro Cárdenas del Río vive hoy una pesadilla que nunca nadie imaginó, inclusive muy pocos saben de su gravedad y profundidad, pero el hecho es que el gobierno federal, con el presidente Enrique Peña Nieto a la cabeza y como operador el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, han tenido que intervenir con decisión, estrategia y contundencia. Del resultado no puede especularse nada, porque la acción federal es inédita y habrá que mantenerse alerta para comprobar si el modelo funciona. Lo más seguro es que deberán hacerse modificaciones sobre la marcha. La acción es arriesgada en todos los sentidos.
Para Guerrero, este ejemplo debiera tenerlo en alerta máxima, porque la frontera que comparte con Michoacán le coloca en situación de peligro permanente.
Las enseñanzas o, mejor dicho, el (mal) ejemplo michoacano dejan un sinfín de lecciones para todos los estados, en especial sus vecinos, como Guerrero, tan cercano y lejano a la vez.
La primera es que cuando la autoridad local no puede o no existe, llega la federal como remplazo. Habrá quien piense que se trata de un atropello, lo real es que la gobernabilidad debe alcanzarse al precio que sea porque solo así se garantiza el bienestar común.
Hace cinco días se detonó el operativo Michoacán y todo el gobierno federal acató la orden presidencial transmitida por el secretario de Gobernación, Osorio Chong.
Alfredo Castillo, procurador federal del Consumidor, es nombrado Comisionado Federal de Seguridad en Michoacán, encargado de la estrategia y enlace entre dependencias federales y estatales para restablecer el orden.
Castillo es considerado del primer círculo y hombre de toda la confianza del presidente Peña Nieto; la designación es interpretada como una sustitución de facto del gobierno estatal. “Enrique Peña Nieto puso en manos de Alfredo Castillo todo el poder del gobierno federal, hasta para dar órdenes al secretario de Gobernación”, sostuvo la revista Proceso. En los hechos, el gobernador Fausto Vallejo pasa a segundo plano.
Actores principales son las fuerzas federales, los llamados Caballeros Templarios, las llamadas autodefensas y como observador el gobierno estatal. La evidente parálisis del gobierno estatal es otra de las destacadas enseñanzas, junto al viejo dicho según el cual “si ves las barbas de tu vecino afeitar, pon las tuyas a remojar”.
La información en los medios locales, nacionales e internacionales, da cuenta de esa situación, y va desde quema de bodegas y empacadoras, hasta extorsión y cobro de cuotas y de piso.
Después de la designación de Alfredo Castillo, los sectores productivos –cámaras empresariales, asociaciones de productores e incluso los partidos políticos–, han señalado una y otra vez que las acciones de la delincuencia sí ponen en riesgo inversiones e inhiben el correcto desempeño y desarrollo de las actividades económicas y productivas, que en sus distintas fases y procesos pagan diversas cuotas para no ser blanco de los delincuentes.?El Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior –COMCE– de Michoacán, advirtió sobre problemas de inseguridad, retenes y bloqueos en el estado que afectan a empresas exportadoras al enfrentar retrasos en la salida de productos perecederos.
Michoacán siempre ha estado junto a Guerrero, pero cada vez está más cerca. No puede creerse que todos los males estén en aquel estado y que aquí nada va a pasar.
Más vale afinar la percepción y aprender de la experiencia ajena, si no el riesgo de sufrir las mismas o peores consecuencias se vuelve inminente.
Más vale preparar el jabón y poner las barbas a remojar.




