Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Advirtió al gobernador y al alcalde capitalino que entrarían a El Ocotito, dice la autodefensa

De la corresponsalía / San Marcos

El comandante regional de la autodefensa de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), Ernesto Gallardo Grande dijo que alrededor de 300 hombres y unas 200 mujeres de El Ocotito, Chilpancingo, fueron quienes se levantaron en armas luego de que se cansaron de solicitar apoyo a las autoridades establecidas.
Añadió que ya se le había advertido al gobernador Ángel Aguirre Rivero y al alcalde de Chilpancingo Mario Moreno Arcos que de hacer caso omiso a la petición de los ciudadanos de brindarles seguridad, se organizaría la autodefensa del pueblo.
Criticó que el presidente municipal priista dijera que el dirigente de la UPOEG, Bruno Plácido Valerio, debió llamarle antes de que entraran al valle de El Ocotito, si ya se le había advertido.
Dijo que los policías ciudadanos del Sistema de Seguridad y Justicia  Ciudadano (SSJC) sólo están reforzando el movimiento de la localidad.
“Si en la entrevista el presidente reconoce que el valle de El Ocotito representaba un foco rojo en su municipio ¿por qué no hizo nada en su momento y por qué ahora se queja de que el compañero Bruno no le dio aviso de que los pobladores se estaban organizando para levantarse en armas contra la delincuencia?”, preguntó.
“Si entramos a El Ocotito es porque los pobladores ya no aguantaron tanto hostigamiento y la falta de apoyo por parte de las autoridades y toleró todo esto hasta que reventó la gente, nosotros no estamos en contra del gobierno, creo que si nos coordinamos sería más fácil para sacar a la delincuencia de nuestro estado, pero mientras continúen ignorando a su pueblo, la gente se organizará porque el pueblo sólo defiende al pueblo”, enfatizó.
Dijo que en El Ocotito ya hay poco más de mil 600 policías ciudadanos y que para reforzar la seguridad de la comunidad se encuentran replegados unos 250 de comunidades de otros municipios como Tierra Colorada, Ayutla, San Marcos, Tecoanapa.
Agregó que esperan a más de la región de la Costa Chica.
Reprochó el abandono de las autoridades, pues dijo que cuando fueron a solicitar apoyo para que la gente no se levantara en armas fueron ignorados, lo que provocó que entre la desesperación no les importara hasta dónde llegar, pues están dispuestos a limpiar los pueblos que están siendo azotados por la delincuencia organizada.
Sobre los detenidos, dijo que entre éstos existen “cabecillas” de la delincuencia organizada, halcones y vendedores de droga.

468 ad