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El gobierno estatal no ha consultado a la ciudadanía sobre la construcción de obras: Gómez Pardillo

*El presidente de la Asociación Ecológica Subacuática afirma que cualquier obra que no forma parte del Plan de Desarrollo Urbano es ilícita y por lo tanto viola la ley

Karla Galarce Sosa

El presidente de la Asociación Ecológica Subacuática, Ramiro Gómez Pardillo, señaló que no se ha consultado a los ciudadanos para realizar las obras de continuidad del puente Bicentenario, del Macrotúnel, así como del Acabús. En declaraciones telefónicas, el ambientalista dijo que el gobierno estatal tendrá que enfrentarse a los problemas ambientales que deriven de la construcción de los puentes como el Bicentenario y la vía que conectará la autopista de cuota Metlapil y el Macrotúnel, pues ambos obstruirán el flujo de las corrientes naturales del agua en épocas de lluvia.
“Toda obra debe ser aprobada, principalmente por la sociedad civil, en el caso concreto del puente Bicentenario, en el periodo de Manuel Añorve Baños violaron el Plan de Desarrollo Urbano Metropolitano de Acapulco, y es lo mismo porque nunca se hizo un acta de Cabildo de pasar por el Consejo de Urbanismo y Ciudadano para que se ponderara la viabilidad del puente”, comentó Gómez Pardillo.
Señaló que cualquier obra que no forma parte del Plan de Desarrollo Urbano es ilícita y por lo tanto viola la ley.
Subrayó que como ambientalista no se opone a la realización de obras que benefician a la sociedad, sino que éstas se desarrollan fuera de la ley, como la carretera que conectará el Macrotúnel con la autopista de cuota Metlapil.
“A los colonos de Joyas de Brisamar nunca les preguntaron si estaban de acuerdo, no se les pidió su parecer y les afecta sensiblemente a ellos (…) se están realizando obras que están ocasionando un perjuicio severo, sobre la ampliación del puente Bicentenario, es una obra que no se incluye en el Plan de Desarrollo Urbano de Acapulco”, comentó Ramiro Gómez, quien también forma parte del Consejo Consultivo Ciudadano de Acapulco.
Ahondó que las obras carecen de un estudio biológico y un estudio hidráulico.
La cuenca del arroyo Magallanes quedó obstruida en la avenida Universidad y Cuauhtémoc, por lo que tuvieron que rectificar el proyecto y recanalizar las corrientes para enviarlas a la desembocadura de la calle Morteros.
Comentó que otra corriente de agua que no ha sido considerada en el proyecto, atraviesa la glorieta de las calles Monte Blanco y el fraccionamiento Hornos Insurgentes para llegar a la calle Gómez Morín y desembocar frente al actual hotel Krystal.
“Debe contar con un permiso de obras hidráulicas por parte de la Comisión Nacional del Agua para que no vaya a instruir la dinámica hidráulica de la cuenca Magallanes, que fue la que causó un impacto severo durante el huracán Paulina”, comentó.
Consideró que cuando las obras de una segunda etapa del puente Bicentenario, generarán un enorme caos vial porque en esa zona existen colegios particulares y oficinas públicas.
“Además de la Manifestación de Impacto Ambiental y la autorización de Conagua, se necesita un Estudio Técnico Justificativo ante la Semarnat para poder destruir especies forestales que están enmarcadas en la norma 059 porque se trata de especies ubicadas frente al Ayuntamiento, que es un enorme árbol de parota de más de un metro de diámetro que tendrán que talar”, señaló.
Aclaró que aunque las vialidades son de propiedad municipal, existen áreas federales, como las cuencas para las cuales deben tener permisos.
“No puede el gobernador pasar por alto todas las leyes, el Acabús se hizo sin ninguna de estas leyes, violó todas las leyes y no tuvo ninguno de estos permisos, no se le pidió permiso al Cabildo, tampoco a la ciudadanía y los malestares son de toda la comunidad. No me queda la menor duda que serán obras de beneficio, pero debe tomar en cuenta a la ciudadanía”, explicó.

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