Mujeres policías son hermanas o madres de víctimas de la delincuencia
Después de que los grupos de la delincuencia organizada asesinaron y desaparecieron a sus hermanos e hijos, mujeres del Ocotito se integraron al Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana (SSJC) “para acabar con esta delincuencia ya no queremos que regresen”, afirmaron.
Ayer seis mujeres de la comunidad, se uniformaron como integrantes de la SSJC y participaron encabezando la marcha que organizaron ciudadanos de los ocho pueblos para respaldar la presencia de la policía ciudadana en el valle del Ocotito.
Esmeralda Navarrete afirmó que antes de que llegaran los grupos de la delincuencia organizada El Ocotito era una comunidad muy tranquila, pero después “sólo se respiraba el miedo”, por eso toda su familia se integró a la Policía Ciudadana de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG).
Relató que en junio del 2013, asesinaron a su hermano Sergio Navarrete en una de las calles del Ocotito le dieron ocho balazos por la espalda, también resultó herida su hermana y una bebé de ocho meses.
El único motivo aparente del homicidio que la familia tiene es que el joven promovía la conformación de la Policía Comunitaria en la población como manera de defensa contra los grupos de la delincuencia organizada.
Otra integrante, Virginia Maya Mercado decidió unirse al SSJC después de que desde hace tres años su familia fue fracturada por la desaparición de uno de sus hermanos y después el asesinato de su hijo.
Hace tres años desaparecieron a su medio hermano Jesús López Mercado en Chilpancingo, de quién no volvieron a saber nada, y hasta ayer continuaban buscándolo pero no tienen indicio de su paradero.
Además de la desaparición de su hermano, y de la nula respuesta de las autoridades ante quienes se denunció, en marzo se cumple un año también de que un grupo de la delincuencia organizada que operaba en El Ocotito levantó y asesinó a su hijo Ulises López Maya.
El único consuelo que Virginia Maya tenía, es que logró encontrar el cuerpo de su hijo para poder sepultarlo y no permanece en la búsqueda como en el caso de su hermano, “pero tengo más familia y por eso estoy aquí luchando porque se termine todo esto”, afirmó. “Eso nos está dando la fortaleza para luchar por la paz la estabilidad en el valle”, dijo la mujer que decidió formar parte de la Policía Ciudadana. (Rosalba Ramírez García / El Ocotito, Chilpancingo).




