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Instala un retén la autodefensa en El Ocotito; tras el ataque a Pioquinto recibió amenazas, informa

*Sigue el hostigamiento del Ejército, “nos tratan como a delincuentes”, dice el promotor Octavio Maganda. Las autoridades exigen el desarme de las policías ciudadanas a pesar de que han demostrado que devuelven la tranquilidad a los pueblos, critica

Lourdes Chávez

Ocotito, Chilpancingo

La Policía Ciudadana de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) instaló un puesto de control junto al cuartel provisional que tiene en el valle del Ocotito y discutieron la posibilidad de ingresar a la capital porque varios sectores lo piden.
El promotor Octavio Maganda Gallardo dijo que luego del ataque a balazos al empresario Pioquinto Damián Huato cuando regresaba de un mitin de la autodefensa con el alcalde Mario Moreno Arcos en El Ocotito, recibieron nuevas llamadas de apoyo, pero también amenazas de que serían atacados en su base de operaciones.
Dijo que al conocer el ataque al empresario, allegado a la UPOEG y promotor de la autodefensa, grupos de Xaltianguis intentaron llegar a El Ocotito pero fueron inhibidos por soldados, así que reforzaron la seguridad porque también les dijeron vía telefónica que “sicarios” iban a atacarlos.
Agregó que después del atentado donde asesinaron a la nuera de Damián Huato volvieron a resonar las campanas en los pueblos del valle del Ocotito, y se reunió una cantidad similar de personas que hubo en el mitin de la tarde, y que se estimaron en alrededor de 2 mil.
Informó que el pueblo estaba enardecido y alarmado y analizaron si entraban o no a Chilpancingo porque maestros, estudiantes y comerciantes comenzaron a buscarlos, pero se concluyó que si van a la capital será cuando el pueblo lo pida.
Precisó que las denuncias que les llegaron desde Chilpancingo fueron porque había disparos a diestra y siniestra sin que las autoridades intervinieran.
Aceptó que entrar a la capital sería complicado después del ataque a Damián Huato y el asesinato de su nuera, “nos sorprendió porque después de haber estado en la reunión, a pocos minutos supimos que habían disparado con ráfagas a su camioneta, y es preocupante porque si allá no hay control, imaginen aquí”
Informó que se enteraron del crimen por teléfono, y muchos de sus compañeros en Costa Chica decidieron aguardar en sus comunidades por la fuerte presencia militar en las carreteras federales y estatales que conectan a los municipios donde tienen presencia.
Añadió que el lunes había 15 retenes en la carretera de San Marcos-Las Mesas y de las Mesas a Tierra Colorada.
Incluso denunció que el lunes a las 7 de la noche los soldados les impidieron el paso como civiles desarmados a él y a otros de sus compañeros que viajaban en tres camionetas de San Marcos a El Ocotito, y como advertencia les dijeron que por su seguridad no insistiera y regresaran a su lugar de origen.
Recordó que volvieron el martes a El Ocotito a medio día con muchos esfuerzos después de pasar por varios puntos de revisión, “te revisan, te hacen preguntas, nos tratan como delincuentes porque nos detenían hasta 30 minutos revisando abajo de la alfombra de los vehículos y nuestras pertenencias”.
Del mitin donde Damián Huato acusó a alcalde de Chilpancingo de estar coludido con la delincuencia organizada opinó que la gente se desahogó porque gritó y festejó la intervención del empresario que de regreso fue atacado en Chilpancingo.
A pesar del cansancio volvieron a tocar las campanas por la noche y la gente volvió a gritar indignada porque estaba sorprendida de lo que había pasado, informó.
Opinó que las autoridades deberían preocuparse más por esto, ya que en el discurso ofrecen seguridad y en los hechos ocurre lo contrario.
Se quejó de que las autoridades exigen el desarme de las policías ciudadanas a pesar de que han demostrado que devuelven la tranquilidad a los pueblos, “y no entiendo por qué nos hostigan si estamos dando buenos resultados”.
Informó que el martes, tras el ataque a Pioquinto Damián, en el Valle instalaron vigilancia toda la noche, se colocaron pedazos de madera en la carretera como topes para evitar que los automóviles cruzaran a alta velocidad.
A pesar del incidente entre Pioquinto y Moreno Arcos, aclaró que la UPOEG va a insistir ante la autoridades de los tres órdenes de gobierno para tener una coordinación en armonía porque ellos tienen las armas, sólo les falta la voluntad de trabajar con el pueblo, “y si el gobierno no quiere entender eso pues que el pueblo diga qué hacer”.
Ayer, durante el día se observó mayor vigilancia alrededor del cuartel provisional que se instaló en una bodega de materiales entre el poblado de Mojoneras y El Ocotito, así como rastros de las antorchas que instalaron en la carretera la noche anterior.

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