Se reunió Aguirre con Pioquinto y dirigentes de la Coparmex para hablar del atentado
*Los empresarios denuncian la “completa impunidad que existe en Chilpancingo” y piden que venga un comisionado federal. Asigna el gobierno protección policial a Bruno Plácido Valerio, líder de la UPOEG
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
El dirigente empresarial, Pioquinto Damián Huato, quien la noche del martes sufrió un atentado al sur de esta capital, se reunió la tarde de ayer en privado con el gobernador Ángel Aguirre Rivero en Casa Guerrero, en donde pidió la investigación de la agresión en su contra por hombres armados y garantías de seguridad.
Por separado, dirigentes de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) se reunieron en la misma Casa Guerrero por espacio de 3 horas y media con Aguirre Rivero para pedirle, igualmente, la investigación a fondo del atentado contra Damián Huato e insistieron en que el gobierno resuelva el problema de la inseguridad que se vive en la capital.
También, tras el atentado a Damián Huato, el coordinador del Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana, Bruno Plácido Valerio, obtuvo medidas cautelares a partir de ayer por parte del gobierno del estado, a petición de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum).
Pioquinto Damián Huato salió después del medio día de ayer de las instalaciones de la 35 Zona Militar, donde solicitó protección después del atentado la noche del martes en el que perdió la vida su nuera Laura Rosas y resultaron heridos su hijo Valter Damián y su esposa Karen Areli.
De las instalaciones militares salió resguardado ayer por tres grupos de elementos del grupo de Fuerzas Especiales de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil (SSPYC) y fue llevado a Casa Guerrero, en donde entró por la puerta 1 sin que el amplio operativo fuera visto por los reporteros que esperaban los resultados de la reunión, pero por la puerta 3, por donde únicamente se vieron entrar a las 12 y media del día a los dirigentes de la Coparmex encabezados por Jaime Nava Romero, María Luisa Vargas Mejía, Francisco Osorio y Víctor Manuel Martínez Toledo.
Tanto la reunión del gobernador Aguirre Rivero con Pioquinto Damián y con los dirigentes de la Coparmex fueron en privado, y de ambas solamente los empresarios al salir informaron de los temas tratados con el gobernador, pero del encuentro entre Damián Huato y el gobernador ninguna de las partes informó del contenido.
En ambas reuniones estuvieron, además del gobernador, el procurador de Justicia del Estado, Iñaki Blanco Cabrera, y el secretario de Seguridad Pública, Leonardo Octavio Vázquez Pérez, y en el encuentro con los dirigentes de la Coparmex también estuvo el presidente municipal de Chilpancingo, Mario Moreno Arcos.
El gobernador primero se reunió con los dirigentes de la Coparmex por espacio de tres horas y media –de una a 4 y media de la tarde.
Al término de esta reunión el empresario Francisco Osorio informó que acudieron como Consejo Ciudadano de Seguridad y Desarrollo de Chilpancingo “a plantearle al gobernador nuestra total indignación por el atentado en contra del compañero Pioquinto, que forma parte del Consejo Ciudadano”.
Agregó que el caso indigna porque en el atentado hubo una muerta, y sobre todo porque fue una mujer.
“Se le manifestó nuestra indignación y le pedimos el total esclarecimiento de estos hechos, la pronta actuación pero también la presentación de los responsables, no solamente porque se trata de alguien que es de nuestro gremio, sino que esto refleja la completa impunidad que existe en Chilpancingo por este tipo de acontecimientos”, dijo.
Osorio agregó que el gobernador se comprometió a darle una inmediata atención al caso y les dijo que, de hecho, ya lo están haciendo “y ofreció la total atención para que se pueda esclarecer este asunto de la manera más pronta”.
Agregó que también plantearon el refuerzo de la seguridad en Chilpancingo y que le reclamaron a Aguirre Rivero que la policía está rebasada y que no está funcionando como debe ser.
Explicó que en este sentido el gobernador en ese momento dio la instrucción al secretario de Seguridad para que se duplique el número de elementos en Chilpancingo.
El empresario señaló que “vamos a colaborar con ellos en la ubicación de los puntos que consideramos que son focos rojos”.
Francisco Osorio informó que en la reunión, en la que estuvo el alcalde Moreno Arcos, no se tocó el tema del involucramiento directo que le hace Pioquinto Damián por el atentado, “no se tocó el tema porque no somos nosotros los que la hacemos. Nosotros no podemos ser juez ni parte, pero él se comprometió a respaldar el acuerdo del gobernador y pidió el refuerzo de la policía”.
Informó por otra parte que los integrantes de la Coparmex están en la misma línea de Pioquinto Damián con respecto a que debe venir un comisionado de la federación a hacerse cargo de la seguridad en el municipio, pero aclaró que “no es su tema” el caso de que venga la Policía Ciudadana, como también lo propone Damián Huato, en caso de que el gobierno no garantice la seguridad a los ciudadanos y empresarios.
También se reunió con Pioquinto
Aunque el empresario Damián Huato entró a Casa Guerrero después del medio día, fuentes del gobierno estatal informaron que Aguirre se reunió con éste después de que lo hizo con los empresarios a las 4 y media de la tarde.
En la reunión el empresario pidió al gobernador que se investigue a fondo el atentado que sufrió la noche del martes así como garantías de seguridad.
Sin embargo, debido a que la reunión fue extremadamente secreta, no se conocieron mayores detalles.
El empresario salió de Casa Guerrero después de las cinco de la tarde, según la misma fuente del gobierno, a bordo de una camioneta que integra el convoy del gobernador en sus giras, y en ella fue acompañado por el asesor del gobierno del estado, Ernesto Aguirre.
El empresario fue custodiado, además, desde Casa Guerrero hasta su edificio ubicado en el zócalo de la capital, donde vive desde hace varios años, por unos 15 elementos del grupo de Fuerzas Especiales de la SSPYP.
En el convoy también iba el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (Codehum), Ramón Navarrete Magdaleno.




