Víctor Cardona Galindo
PÁGINAS DE ATOYAC
*Los Cívicos (Sexta parte)
El presidente del nuevo concejo municipal, Félix Roque Solís, un joven de 26 años de edad, también estuvo vinculado, como líder del pequeño comercio, a la lucha anticaballerista y fue regidor en la comuna de Raúl Galeana, a la que renunció. Esta administración cívica que fungió a partir del 29 de mayo de 1961 al 18 de septiembre de 1962 es quizá la más polémica en la historia de Atoyac por los errores políticos que cometió, cayó en actos de corrupción que le provocaron mucha impopularidad y los priistas buscaron todas las formas posibles para boicotearla.
Comenta Salvador Román Román: “A casi dos meses de iniciada la administración de Félix Roque, hubo una ofensiva de los priistas en contra de los Cívicos del concejo. Mediante escrito dirigido a los secretarios de Gobernación, de la Presidencia y de la Defensa Nacional, así como al gobernador, denunciaron los desaciertos e impopularidad de los ediles y solicitaron su destitución por ineptos, provocadores y corruptos. Suscribieron el documento las agrupaciones de cafeticultores, molineros, obreros textiles de El Ticuí, el magisterio, la Asociación de Padres de Familia del municipio de Atoyac, el Club Deportivo Mariscal y el Club de Leones”.
Wilfrido Fierro señala entre las obras materiales que construyó la administración de Félix Roque Solís, dos bancas de granito que instaló en el jardín Morelos, con un costo de 350 pesos cada una y “entregó los terrenos que la administración municipal que José Urioste García había adquirido para el nuevo Camposanto, cerca del paraje de La Pindecua, al líder paracaidista Roberto Arceta Fierro quien lotificó y vendió a los compañeros Cívicos, formando la colonia Mártires de Chilpancingo”.
En otro momento Wilfrido dice: “el año 1961 siendo presidente del H. Concejo Municipal el señor Félix Roque Solís en compañía del líder paracaídas Roberto Arceta Fierro, el terreno de referencia fue fraccionado, vendido y repartido en su mayoría a las placeras del mercado Perseverancia por el hecho de haber militado en el movimiento político que derrocó al gobierno caballerista conocido por los Cívicos, bautizado este lugar con el nombre de colonia Mártires de Chilpancingo”.
A mi juicio una obra importante de Los Cívicos es la formación de dicho núcleo poblacional con lo que se resolvió, en parte, la necesidad de vivienda que había en la cabecera municipal. El terreno había sido invadido previamente y entre los participantes de esa movilización se recuerda a Regino Rosales de la Rosa. Dicha colonia se convirtió en un bastión de apoyo popular para Los Cívicos, por ejemplo el 8 de julio de 1961 se organizó una comida a la que fue invitado especial Félix Roque Solís y se improvisó un mitin en el que hicieron uso de la palabra Ángel Chávez Navarrete, el doctor Raymundo Benavides y Rogelio Juárez Godoy.
En aquellos momentos se decía que Los Cívicos después de invadir esos terrenos municipales seguirían con los predios aledaños, por eso el 23 de julio “se reunieron los pequeños propietarios de fincas rústicas en la casa del señor Miguel Ayerdi Nogueda a las 15:00 horas –asentó Wilfrido– con el objeto de agruparse para proteger sus intereses de los paracaidistas que dirige Roberto Arceta, en contubernio con las autoridades municipales que encabeza Félix Roque Solís, así como de un sobreimpuesto que quiere gravar el síndico municipal Luis Cabañas Ocampo”.
Siguiendo con las obras materiales, el día 26 de julio Félix Roque Solís colocó el primer tubo para la introducción del agua potable a la ciudad. La ceremonia fue en la parte norte de la calle Juan Álvarez a la que asistieron autoridades estatales y federales, esta construcción que se atribuye a esa comuna se venía gestionando muchos años atrás. De ahí que se diga que durante el gobierno cívico no se realizaron obras de importancia.
Entre los errores políticos que cometió Félix Roque está que el 18 de agosto de 1961, ordenó la clausura de la escuela primaria federal Herminia L. Gómez, ubicada al norte de la ciudad que la maestra María de los Ángeles Beltrán había fundado apenas seis años atrás el 12 de septiembre de 1955 y funcionaba en una casa particular. Wilfrido Fierro registró que el alcalde envió a los regidores de educación y el de obras públicas, Luis García Martínez y José Téllez Sánchez, con cuatro policías urbanos a lanzar los muebles, los cuadros, así como la bandera nacional, para darle posesión a la señora María Benítez Fierro dueña de la casa.
A partir de esa fecha el plantel cambió su sede a la casa del señor Agustín Navarrete. La sociedad de padres de familia protestó ante el presidente de la República Adolfo López Mateos, el secretario de Educación Pública Jaime Torres Bodet, el gobernador sustituto Arturo Martínez Adame y pusieron una denuncia de hechos ante el agente del Ministerio Público de Tecpan, Bonifacio Rodríguez, quien se presentó al lugar a dar fe de los hechos.
Esta arbitrariedad provocó el escándalo de la sociedad local que mantenía intrigas subterráneas contra Los Cívicos y ante la presión el presidente municipal Félix Roque, se comprometió a construir el edificio en el terreno que ya tenía comprado el patronato pro-construcción de la escuela.
También la administración de Félix Roque fue objeto de ataques viscerales por parte de la prensa al servicio del círculo del poder local, por ello en el 5 septiembre a las 5 de la tarde fue detenido por la policía urbana e internado en los separos de la cárcel pública, el periodista Benjamín Manzanares, por órdenes del presidente del concejo municipal Félix Roque Solís. Aunque para otros éstos son los visos de intolerancia que mostraba esta administración, pues la detención de Manzanares se debió a la denuncia presentada por la juez menor Hilda Flores Solís debido a unos ataques periodísticos de los que fue objeto.
Otra situación que puso en tensión a la región es que a Los Cívicos se les relacionó con el general golpista Celerino Gasca Villaseñor y en septiembre de 1961 muchos ciudadanos entre los que se encontraban Gonzalo Mesino, Juan Mata Severiano y Jesús Castro se remontaron a la sierra por que ya los buscaba el Ejército. Se habían detectado varios brotes subversivos en La Unión, Petatlán y Tecpan, por tal motivo la Costa Grande se militarizó y patrullas de soldados recorrían el municipio, el 22 de septiembre seis aviones de la Fuerza Aérea Mexicana sobrevolaron la cabecera municipal de Atoyac.
Mientras, ante la presión de la sociedad local y padres de familia, las autoridades estatales ordenaron que se hicieran las investigaciones correspondientes sobre el caso de la escuela Herminia L. Gómez. El 25 de octubre de 1961 se presentó al Palacio Municipal el enviado del procurador de Justicia, el juez de primera instancia y el agente del Ministerio Público para recibir la ratificación de las acusaciones presentadas por la Sociedad de Padres de Familia, en relación con el lanzamiento de los bienes propiedad del citado plantel hecho por órdenes de Félix Roque.
Fierro Armenta quien señala con índice de fuego a la administración de Roque Solís, escribió que cuando el ciclón Tara destruyó gran parte de la región, trozando la carretera y azolvando el vado del Arroyo Ancho, el primer edil puso a la policía urbana a cobrar 5 pesos por peaje a los vehículos para arreglar el paso. Pero posteriormente el vado en referencia fue arreglado por el doctor José Becerra Luna quien mandó su tractor a reparar el camino sin costo para la población.
Las cosas se calentaban, en noviembre de 1961 aparecieron en las principales fachadas de la ciudad, “sendos pasquines y caricaturas contra el periodista Rosendo Serna Ramírez, lanzados y fijados por alumnos de la escuela secundaria, que dirige el rojillo Raymundo Benavides. Con esta actitud se deja entrever la baja calidad moral y cultural de los estudiantes que azuzados por políticos están prestándose a servir de instrumentos en sus maquinaciones”. Benavides fue acusado de comunista y a partir de esta fecha comenzó la gestión para quitarlo de la dirección de la secundaria.
El conflicto por la escuela Herminia L. Gómez continuaba, el 6 de diciembre arribó a esta población el procurador general de Justicia en el estado José Bello y Bello, para continuar las investigaciones sobre el lanzamiento de muebles, cuadros de héroes, banda de guerra y bandera, así como el cierre de la escuela primaria federal Herminia L. Gómez. En esta ocasión dio posesión del edificio a la Sociedad de Padres de Familia del citado plantel, y aseguró que consignaría a las autoridades judiciales del orden federal a los que resultaran responsables.
La actividad política de los estudiantes permanecía. El 17, 18, 19, 20 y 21 de diciembre se celebró en el Cine Álvarez de esta ciudad, una convención de estudiantes de segunda enseñanza, para formar la Federación Estudiantil Guerrerense. Con la participación de escuelas de Chilpancingo, Iguala, Tixtla y Ayotzinapa. “El acto de apertura estuvo a cargo del Lic. Braulio Maldonado, quien dijo en su pieza oratoria: ‘El deber del estudiantado, es de participar en la vida del pueblo de México y en los .problemas que confronta la Patria’. Para el desarrollo de este congreso, ayudaron económicamente las autoridades municipales cívicas que encabeza Félix Roque Solís. Braulio Maldonado era miembro del Frente de Liberación Nacional que se había formado ese año.
Los estudiantes fijaron en las principales fachadas de la población manifiestos firmados por el Movimiento Político de la Juventud Mexicana donde se atacaban al clero, a los yanquis, la prensa y al gobierno de México. El 30 diciembre se conmemoró en la colonia Mártires de Chilpancingo el primer aniversario de la masacre en la capital del estado. Las autoridades municipales encabezadas por Félix Roque Solís asistieron al acto.
Fue en el periodo de Roque Solís cuando el 27 de enero de 1962 con motivo del natalicio de don Juan Álvarez tuvo lugar la solemne entrega del cuadro al óleo titulado La Batalla de Texca que todavía puede verse en la casa de la cultura.
El Ayuntamiento casi a diario daba que hablar, el 10 de febrero protagonizaron una la riña a golpes el presidente del concejo Félix Roque Solís y el tesorero Pedro Arceta. “Este último exigía reportara a la tesorería un depósito de dinero que recibió el presidente para cubrir sueldos a la policía y otros adeudos. El Ejecutivo ‘díjole’ que lo que entraba a su escritorio no salía para otros usos sino de él”, asentó Fierro Armenta.
Los Cívicos guerrerenses celebraron el 17 de febrero en Boca de Arroyo, tierra del líder agrarista Feliciano Radilla, un congreso donde participaron siete municipios: Acapulco, Coyuca de Benítez, San Jerónimo de Juárez, Tecpan, Petatlán, Atoyac y Zihuatanejo. Aquí también asistió al acto el ex gobernador de Baja California Braulio Maldonado quien desarrollaba un gran activismo por Guerrero.
Luego el gobernador del estado Arturo Martínez Adame cedió a la presión política local y el 17 de marzo de 1962 cesó al síndico Luis Cabañas Ocampo, se dice que fue debido a numerosas acusaciones en su contra y nombró como sustituto a Hermilo Ruiz Valle, y dejó a los cívicos sin su principal ideólogo. No se sabe que pasó pero al parecer Cabañas aceptó su destitución sin chistar.
Comenzaba a desplegarse propaganda de Los Cívicos preparándose para la contienda electoral que se avecinaba. Los jóvenes revolucionarios de la secundaria conmemoraron el 18 de julio el aniversario de la muerte de don Benito Juárez, con un programa Literario-Musical en el Palacio Municipal. “El programa se enfocó en lanzar denuestos hacia el clero, los capitalistas y los yanquis”. En el festejo del 16 de septiembre se nota un boicot en contra de la administración municipal, nuestro cronista registra: “Las diferentes escuelas solamente participaron en el desfile, no presentando números en el programa. La administración municipal que encabeza Félix Roque Solís, no dispuso de fondos para que una orquesta participara en los actos de la velada de ayer y de hoy. Los discursos de los profesores de la Escuela Modesto Alarcón solamente se concretaron en atacar al clero y a los yanquis, olvidándose de los héroes que se conmemoran en esta fecha”. Se nota que los maestros comunistas ya estaban teniendo vida activa en la política municipal y se había formado la Organización de la Juventud Revolucionaria Atoyaquense (ORJA).




