Cierran indígenas damnificados las carreteras en Tlapa que los comunican con la capital y Puebla
*Antes, marchan en esa ciudad más de 2 mil indígenas que exigen granos básicos para garantizar el alimento de más de 20 mil familias de 200 comunidades de 13 municipios de La Montaña, afectados por la tormenta Manuel y el huracán Ingrid
Carmen González Benicio
Tlapa
El Consejo de Damnificados de Comunidades Afectadas de La Montaña marchó y bloqueó los accesos a Tlapa para exigir una mesa de diálogo con las autoridades federales ante la falta de apoyo a más de cuatro meses de que la tormenta Manuel y el huracán Ingrid devastaran sus siembras y las grietas en las construcciones los obligaran a dejar sus casas.
Un contingente de cerca de 2 mil indígenas me’phaas, nahuas y na’savis partieron de la Casa Católica, a la entrada de Tlapa, donde realizaban sus reuniones organizativas y en la cual la secretaria de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Rosario Robles Berlanga se comprometió a darle seguimiento a sus planteamientos.
Los indígenas caminaron con pancartas en mano exigiendo la reconstrucción de sus viviendas, de las escuelas, de los centros de salud. Llevaban mantas donde se leían las afectaciones a comunidades de Acatepec, Tlacoapa, Malinaltepec, Atlamajalcingo del Monte, San Luis Acatlán, Zapotitlán Tablas y Copanatoyac, entre otros.
La marcha avanzó hasta el puente del río El Jale, donde paró y se dividió para tomar rumbos distintos, unos regresaron al puente de Ahuatepec Ejido para bloquear la carretera Tlapa- Chilpancingo y así atraer la atención de las autoridades federales ante la indiferencia mostrada a cuatro meses en los que, denunciaron, “sólo promesas nos han hecho, se hacen diagnósticos y la ayuda no llega, una cobija o una despensa no resuelve nuestras necesidades”.
El otro contingente siguió y a la una de la tarde llegó al punto conocido como El Cristo en la carretera Tlapa-Puebla, donde instaló el bloqueo con llantas y piedras que colocaron para evitar el paso de los vehículos locales y foráneos que provenían de municipios como Alpoyeca y Huamuxtitlán y de las escuelas superiores cercanas.
Através del aparato de sonido que llevaban manifestaron la falta de atención de las autoridades federales, estatales y municipales para enfrentar los destrozos que dejaron las lluvias de la tormenta Manuel y del huracán Ingrid en sus comunidades.
Manejaron que su exigencia es la dotación de granos básicos como maíz, frijol y arroz para garantizar el alimento a más de 20 mil familias de 200 comunidades de 13 municipios de La Montaña, en donde los daños severos que dejaron los meteoros “llevan a los indígenas al umbral de la hambruna”.
Varios de los damnificados tomaron el micrófono para expresar la impotencia que les generaba la falta de atención de las autoridades para reconstruir sus viviendas, sus huertos de café, de plátano, de peras, manzanas y otros frutales que se dan en la zona.
Los cerca de mil participantes en este punto se dispersaron a lo largo de la carretera para buscar alguna sombra, otros se resguardaban con las pancartas y mantas en las que exigían la atención gubernamental.
Cerca de las tres de la tarde los comisarios y delegados de las más de 200 localidades de municipios como Malinaltepec, Atlamajalcingo del Monte y Tlacoapa se reunieron para acordar si abrirían el paso vehicular para hacer el bloqueo intermitente, pero después de varias intervenciones acordaron que no, “si no el gobierno no nos hará caso, así nos ha traído durante cuatro meses”, dijo un comisario; otro agregó que todos iban dispuestos a quedarse por días si no tenían respuestas concretas y que ya no querían sólo minutas firmadas.
Mientras se ponían de acuerdo se acercó el director del Centro de Derechos Humanos de La Montaña, Abel Barrera Hernández para informales que había recibido una llamada del secretario particular del gobernador Ángel Aguirre Rivero para proponerles una reunión para el próximo lunes, a la una de la tarde en Chilpancingo y que le enviaran los puntos a tratar.
Los comisarios y delegados de las localidades escucharon el planteamiento y dijeron que estaba bien, pero querían una mesa de diálogo con las autoridades federales a través de la secretaria de la Sedesol, Rosario Robles porque ella se había comprometido a darle seguimiento y hasta ayer no había nada concreto.
No aceptaron la propuesta de ir a Chilpancingo ni la fecha “así nos han traído y no nos han apoyado en nada”, se quejaron y decidieron permanecer en el lugar hasta que hubiera un nuevo acuerdo y sin dejar pasar a los vehículos.
El bloqueo continuaba hasta el cierre de la edición para exigir diálogo con las autoridades federales, estatales y municipales porque cada uno tenía su ámbito de responsabilidad, dijeron.




