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Levantan indígenas su bloqueo en Tlapa; les prometen una reunión con Rosario Robles

*Solicitan el 3 por ciento del fondo de atención a desastres para atender las afectaciones a sus viviendas, a sus siembras, a sus escuelas, centros de salud, caminos y garantizar el derecho a la alimentación ante la hambruna que se vislumbra en la región por la pérdida de cosechas

El Consejo de Comunidades Damnificadas de La Montaña levantó el bloqueo que inició este martes para exigir que el gobierno federal los atienda ante el riesgo de hambruna tras el paso de la tormenta Manuel y el huracán Ingrid que devastó sus cosechas.
Comisarios y delegados de las cerca de 200 comunidades de 13 municipios que forman parte del Consejo se quejaron de la indiferencia mostrada por las autoridades a cuatro meses de la catástrofe.
Los damnificados bloquearon el martes y ayer a la media noche se retiraron ante el ofrecimiento de la secretaria de Desarrollo Social federal, Rosario Robles Berlanga de reunirse con una representación para escuchar sus planteamientos.
Este miércoles los indígenas me’phaa, na’savi y nahuas se concentraron en la Casa Católica para una reunión de evaluación de los planteamientos que llevarán a esa reunión, de la cual no tienen hora ni fecha, sólo saben que sería en el Distrito Federal.
Los integrantes del Consejo, cerca de 2 mil que se movilizaron, dijeron que eso no les daba confianza y que podía tratarse de otra promesa incumplida y de largas a atenderlos, por lo que al medio día de este miércoles determinaron poner los bloqueos en las carreteras federales a Puebla y a Chilpancingo.
Después de permanecer horas en el bloqueo a las seis y media de la tarde  lo retiraron luego de que Robles Berlanga, en un documento escrito, les confirmara que se reunirán el lunes 10 de febrero en Casa Guerrero, a la una de la tarde, y que estará el gobernador, Ángel Aguirre Rivero.
El Consejo  solicita, al menos, el 3 por ciento del fondo de atención a desastres autorizado para el estado para atender las afectaciones a sus viviendas, a sus siembras a sus escuelas, centros de salud, caminos y garantizar el derecho a la alimentación ante la hambruna que se vislumbra en la región por la pérdida de cosechas.
Los comisarios y delegados de distintas comunidades que participan insistieron en que no tienen ayuda de los gobiernos federal, estatal y municipal y sólo se han centrado en los diagnósticos y recopilación de información, pese a las declaraciones en Acapulco de la Sedesol.
Lamentaron que el gobierno del estado pretenda desvirtuar el movimiento diciendo que la movilización es política cuando es resultado de la omisión de sus obligaciones y, “si hoy estamos aquí es porque ustedes han cerrado todas las puertas y desdeñado nuestras propuestas, algunas de las cuales, ustedes mismos nos han solicitado presentar”, dice la declaratoria que emitieron.
Los damnificados mencionaron que les entregaron algunos granos pero son mínimos y no les alcanzan porque les reparten 5 kilos para su familia y eso no les dura ni tres días, además de que en los lugares donde pusieron los comedores comunitarios los apoyos ya no llegan.
El comisario me’phaa de la comunidad de La Unión de las Peras del municipio de Malinaltepec, Abel Bruno Arriaga dijo que los apoyos son “a cuenta gotas” y que en su comunidad no les dan los diagnósticos y siguen viviendo en campamentos con refugios improvisados.
El director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández quien acompaña al consejo, lamentó que las autoridades pretendan desacreditar la movilización diciendo que son cosas políticas y que la ayuda a fluido a los indígenas.
Dijo que las declaraciones de las autoridades federales y estatales no tienen sustento ni están fundados en nada porque está claro que en La Montaña la contingencia sigue y los pueblos se movilizan porque hay muchos desplazados y afectados en sus cultivos, viviendas y caminos.
Agregó que el Consejo tiene su agenda enfocada  en reconstruir los desastres que dejaron la tormenta y el huracán y que ha sido construida desde septiembre, cuando se integró por delegados, comisarios y pueblos indígenas. (Carmen González Benicio / Tlapa).

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