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Padeció acné, sobrepeso y depresión antes de triunfar en Hollywood, revela Salma Hayek

Agencia Reforma

Ciudad de México

Salma Hayek es símbolo de elegancia y la envidia de muchas mujeres por su torneada figura y piel de porcelana, pero no todo siempre ha sido tan fantástico para la actriz, pues antes de triunfar en Hollywood, a principios de los 90, padeció el acné, sobrepeso y una fuerte depresión, según contó recientemente a la revista estadounidense Lucky.
“Cuando tenía 25 años y dejé de ser una estrella de telenovelas en México para tratar de ser alguien en Estados Unidos, mientras todo mundo en mi país se estaba riendo de mí, ya que casi no podía conseguir trabajo ni como extra, padecí de acné. Y fue tan malo que me envió en una depresión severa, grave. No podía salir de la casa. Me despertaba en las mañanas y me tocaba la cara, sólo para prepararme para mirarme en el espejo”, compartió la actriz a la publicación.
El problema dermatológico de la protagonista de Frida la llevó a comer en exceso, y por lo tanto a sufrir sobrepeso. Sin embargo, su amigo el cineasta Alfonso Cuarón la ayudó a superar esta complicada etapa.
“Era gorda y estaba en quiebra, no podía pagar el alquiler. Pero Alfonso Cuarón, un director sorprendente, fue a mi casa a verme. No trató de decirme: ‘Te ves bien’, sino que no me podía hacer eso a mí, dejarme caer, que debía relajarme, me enseñó a meditar y poco a poco regresé a ser la que era antes”, declaró la mexicana a la revista.
Actualmente la vida de Hayek es muy diferente a la que tenía en los 90, no sólo porque es una de las hispanas más reconocidas en la industria del cine, dejó atrás los problemas económicos y se casó con el empresario multimillonario François Pinault, sino también porque ya no padece de problemas de la piel.
La actriz aceptó que lucir radiante en Hollywood no es sencillo, pues ha estado tentada a usar bótox, como varias de sus colegas.
Afirmó que mantener una figura que vaya acorde con los estándares de belleza le es complicado, ya que una de sus mayores debilidades es la comida.
“El bótox, créanme que he estado a nada de usarlo, pero me resisto. Pienso en lo que hace con los músculos y la piel, que es atrofiarlos, y no quiero eso para mí. Y en cuanto a tener un buen cuerpo siempre, lo que necesitas es un vestido negro, lo que yo llamo el plan B. No tiene que ser fabuloso, sólo que se vea bien, que cubra las imperfecciones, sea lo suficientemente neutral para una cena, negocios, una fecha especial o un funeral, y el secreto está en no usarlo mucho, para que la gente no se dé cuenta de ello”, aseguró Hayek.

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