Humberto Musacchio
LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS
Un universitario de pies a cabeza
Campechano nacido en 1944, Jorge Carpizo McGregor tenía apenas 23 años cuando ya era secretario del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, del que llegaría a ser director. En la Universidad Nacional fue, entre otras cosas, secretario del Tribunal Universitario, abogado general, presidente del Consejo Técnico de Humanidades y de 1985 a 1988 rector de la institución a la que sirvió también como investigador y autor de una veintena de libros. En la Rectoría hizo público un discutible pero importantísimo análisis de la institución, Fortaleza y debilidad de la UNAM, en el que repasaba los grandes problemas de la Universidad y demandaba de los profesores enseñar y de los alumnos estudiar, a lo que los estudiantes respondieron que para ser completo, el documento aquel tendría que exigir a los funcionarios funcionar. Se produjo entonces una huelga y con José Narro Robles como representante de las autoridades se inició un profundo debate sobre la corporación académica, sus puntos fuertes, sus problemas y las probables soluciones. Se acordó convocar a un congreso universitario en el que los asuntos se discutieron civilizadamente y se dio cauce adecuado a las demandas que tenían salida y todo se resolvió en forma pacífica y constructiva, gracias a la comprensión de Carpizo, a la visión de estratega de Narro Robles y a la buena disposición estudiantil.
Crisis, hombre y circunstancia
Con su brillantísima hoja de servicios universitarios, Jorge Carpizo no quiso buscar la reelección, que hubiera ganado sin problema. Al dejar la Rectoría fue nombrado ministro de la Suprema Corte. Luego, propuso y logró que se creara la Comisión Nacional de Derechos Humanos de la que fue designado presidente, con lo cual se convirtió en nuestro primer Ombudsman. En 1993, con el país azotado por la corrupción, recibió el nombramiento de procurador general de la República y en ese cargo le tocó investigar el asesinato del cardenal Posadas Ocampo y sus conclusiones fueron objeto de una larga campaña de denuestos de un sector de la Iglesia Católica encabezado por el beneficiario de aquel crimen, el también cardenal Sandoval Íñiguez. En 1994 estalló el movimiento zapatista en Chiapas y fue asesinado el candidato presidencial priista Luis Donaldo Colosio. Carpizo, ya convertido en el hombre indispensable para resolver crisis, fue designado secretario de Gobernación y desde ese cargo procedió a ciudadanizar los órganos electorales, comenzando por el IFE, al que llevó a un grupo de personajes que dieron credibilidad a los comicios y lustre al propio IFE con su actuación en las elecciones de 1994. En alguna charla, le dije a Carpizo que la situación política podía ir a la ruina total en cualquier momento y que, si eso ocurría, él iba a ser llamado a la Presidencia de la República. De ese tamaño era su prestigio.
Educal, ¿servicio o negocio?
En la semana, Excélsior dio a conocer que las librerías de Educal operan con pérdida, lo que por supuesto es cierto. No ocurre lo mismo con otras actividades de Educal cuyas ganancias superan el déficit de las librerías, que tienen como principal función dar servicio en áreas que no siempre son las más propicias para obtener una buena tasa de ganancia, pero que en todos los casos tienen como función incitar a la lectura. Por supuesto, se tendrán que hacer ajustes en el ramo librero, pero hay que destacar la eficiencia con que operan otros rubros de Educal bajo la conducción de Héctor Chávez, uno de esos pocos funcionarios que no tienen cola que le pisen. Hay que decir que hace unos años, las bodegas que tiene Educal por el rumbo de Pantaco eran un inmenso cementerio donde se pudrían millones de volúmenes. Eso se acabó y ahora se procura tener un adecuado movimiento de mercancías, se ha procedido a trabajar con concesionarios y se han tomado otras medidas para hacer rentable la empresa, pero sin perder de vista que antes que negocio, Educal es la firma generadora de un servicio esencial para la nación: promover la lectura y llevar el libro a los rincones más apartados. Y eso lo hace muy bien.
TV mexiquense, un desastre
Algo extraño ocurre en Televisión Mexiquense, la firma que opera el canal 34. Como en todo el sector público, la llegada del más alto funcionario es el origen de cambios hasta de barrenderos. El citado canal, no sin contradicciones, pero el hecho es que había ganado audiencia y tenía una programación que lo hacía identificable para los espectadores. Pero llegó un nuevo gobernador al estado de México y para dirigir Televisión Mexiquense nombró a Marcela González Garza, una mujer de sólidas convicciones, tan sólidas, que hace un rato era diputada del PRD y ahora sirve a un gobierno del PRI. Nada sabe del manejo de medios de comunicación, pero cuando arribó al hueso le preguntaron cuál era su proyecto y declaró sin rubor que se proponía hacer del canal 34 una “BBC para Chalco”. Para lograrlo, empezó por correr a todos los conductores de programas con sus respectivos equipos, a negar cámaras para controles remotos y, en general, a sabotear al personal de esa institución que en mala hora la pusieron a dirigir. Sin embargo, llegó orden de arriba y tuvo que recontratar a muchos de los expulsados, pero el daño ya estaba hecho, pues hubo algunos que no quisieron regresar y otros más han preferido irse antes de que los ponga en la calle un caprichito de la señora González Garza, quien al paso que va concretará su proyecto de hacer de la TV estatal un bodrio no apto ni para Chalco, con todo respeto por este industrioso municipio.
Breviario…
Magdalena Zavala Bonachea fue nombrada directora del Museo de Arte Moderno. De este modo regresa al INBA, donde ha sido directora del Franz Mayer, del Museo Estudio Diego Rivera y directora de Artes Plásticas, aunque nadie recuerde un hecho positivo de tan larga carrera. Debe tener un poderoso protector. @@@ Se inauguró en el Museo Nacional de las Culturas la exposición Etú Ake, Orgullo Maorí, muestra que permite acercarse a una cultura de la que en México se conocen pocas manifestaciones. @@@ Buen detalle del Conaculta recordar con un poema el nonagésimo octavo aniversario del natalicio de Octavio Paz.




