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Silvestre Pacheco León

Un mural para aprender

En una de las paredes de la escuela primaria donde estudié rezaba en letras sombreadas la siguiente leyenda: “Educar es hacer al hombre lo menos imperfecto posible”. Todos los días repasaba ese lema cuyo contenido en lo sucesivo me daba en qué pensar.
Después me aprendí los nombres de los héroes de la Independencia y de la Revolución inscritos en el monumento a la bandera levantado en la plaza municipal del pueblo donde nací.
Como no me considero una persona en nada excepcional supongo que todos desde niños aprendemos lo que vemos en la intensidad con que se repiten en nuestro cerebro las imágenes.
De ahí la fuerza que tienen para la enseñanza las ilustraciones de los libros de texto, y más los murales que se pintan a propósito de cualquier tema.
Por eso me interesó la plática del profesor Miguel Ángel Jaimes acerca de un proyecto educativo que realiza en las escuelas primarias de la supervisión 092 de Zihuatanejo, pues tengo muchos años de conocerlo como artista plástico, afamado acuarelista, fundador de la asociación de pintores y escultores Playa del Arte.
Miguel Ángel Jaimes, oriundo de Acapulco estudió en al Centro Regional de Educación Normal de Iguala la carrera de maestro donde destacó como pintor para ganarse una beca que le permitió dominar la técnica de la acuarela en el Instituto Regional de Bellas Artes de Cuernavaca, dependiente del INBA.
Uno de sus sueños que se está haciendo realidad gracias al apoyo e interés del supervisor de zona, Joel Rodríguez Alcocer y de su líder sindical Faustino Ríos, es dejar testimonio de su arte en las escuelas donde trabajó.
El proyecto consiste en pintar una serie de murales en diez escuelas primarias para apoyar la enseñanza de la historia.
Toda esa obra que deberá quedar concluida al término del año escolar registra un avance del 50 por ciento debido a la coordinación y sintonía que se ha dado entre el sindicato, la supervisión escolar de la zona 092, los directores y las sociedades de padres de familia de cada una de las escuelas beneficiadas.
De las autoridades educativas el profesor Miguel Ángel logró el apoyo para que fuera relevado de su tarea de estar frente al grupo para dedicarse a pintar en ése horario.
Las direcciones de las escuelas beneficiarias del proyecto le proporcionan la barda para el mural y la pintura para la obra. En esta sintonía de esfuerzos para una obra que merece el reconocimiento público y su difusión el resultado es halagador.
Pensando en el impacto que tendrá para la educación la obra que se ha echado a cuestas Miguel Ángel acepté de inmediato su invitación para admirarla.
Comenzamos el recorrido en la pequeña oficina que ocupa la supervisión junto a la secundaria José Martí a un lado del canal que divide al palacio municipal de Zihuatanejo con la Unidad Deportiva.
El mural de la supervisión pintado en una pared de 16 metros cuadrados se titula A ti maestro, sembrador del saber donde las figuras centrales son la Patria encarnada en la mujer morena exuberante que alguna vez ocupó la portada de los libros de texto gratuitos, aquí pintada con el pelo volando al viento porque se hizo en el tempestuoso mes de septiembre del año pasado, y el maestro en inmaculado traje blanco, inclinado sobre el libro que puede ser el surco donde cae la semilla fértil del saber.
En el Coacoyul, a la entrada de la población se localiza el edificio escolar que comparten las escuela Leona Vicario y Primer Congreso de Anáhuac, las cuales  colaboraron para unir sus bardas en torno a dos personajes relevantes de la independencia que se exponen frente al patio de las actividades cívicas y hacen honor al nombre de cada escuela: a doña Leona Vicario por el turno matutino y al generalísimo Morelos por el Primer Congreso de Anáhuac.
Ése gran mural se titula Leona Vicario, madre de la patria y los Sentimientos de la Nación. Así los niños que toman clase estarán ahora en posibilidad de agregarle a su conocimiento del nombre de su escuela algunos datos más acerca de Leona Vicario, la insurgente esposa del también independentista Andrés Quintana Roo, quien puso su fortuna personal y sus convicciones al servicio de la independencia de México.
Un resumen inmejorable de los Sentimientos de la Nación se lee en el pliego manuscrito que resguarda a la efigie del generalísimo Morelos cuya lucha se contextualiza con la pintura del Fuerte de San Diego como baluarte realista que el insurgente pudo conquistar en Acapulco, y la iglesia de la Asunción en Chilpancingo con sus blancas torres que dio cobijo a los diputados que formalizaron el nacimiento de nuestra gran nación.
El tercer mural lo pintó Miguel Ángel Jaimes en la escuela 21 de Marzo de Zihuatanejo donde labora, y se titula Juárez y la niñez azuetense. Es el más colorido de los pintados hasta ahora porque el artista agregó al mural los símbolos de la historia nacional motivos costeños con niños que sueñan y se divierten a partir del estudio de la vida del héroe oaxaqueño.
Mientras un niño toca la flauta de pastor montado en el caparazón de una tortuga laúd, otro cabalga un estilizado caballo de mar que persigue a un avión de papel que vuela por encima de la bahía donde un hombre pesca con su atarraya convertida en una gran ola de la que saltan juguetones delfines.
Remata el mural con una alegoría del atardecer traída de la mitología mexica. Cihuatetéotl lleva remolcando al sol rumbo al ocaso sobre los rayos del arcoíris.
La escuela 21 de Marzo está en la colonia 12 de Marzo fundada en 1981 en una ladera pedregosa que gracias al trabajo de los vecinos se ha transformado admirablemente. Es la única de las escuelas que conozco que cuenta con un kiosco en su explanada porque antes de que los vecinos decidieran utilizar el espacio para la escuela era la plaza de la colonia.
El otro atractivo de esta escuela fundada por colonos que vivieron el primer desalojo como política de gobierno y marcó una nueva era en la vida de Zihuatanejo, es una gran roca de varias toneladas de peso que un derrumbe dejó en las inmediaciones y los maestros llegaron a ocupar como monumento a la bandera.
El quinto mural se pintó en la colonia Los Amuzgos, en la escuela Guillermo Prieto, una pobre escuela sin cerco perimetral ni canchas deportivas pero con una gran sombra que proyectan  sobre su patio una  ceiba monumental, una higuera y una parota que crecen a pesar de la resequedad del cerro.
El mural está dedicado a don Guillermo Prieto y se llama El poeta de la patria. En él se resalta su acción valiente en 1856 al salir a la defensa del presidente Juárez cuando llegó a la guarnición militar de Guadalajara en su gobierno itinerante sin saber que ahí la soldadesca se había sublevado amenazando la vida del presidente y de quienes lo acompañaban. “Los valientes no asesinan”, fue el lema que quedó para la historia.
Esa historia apasionante con el retrato del poeta, escritor y periodista resguardado por el águila devorando a la serpiente se despliega como fondo del mural para mostrar la vida de Zihuatanejo en torno a su bahía con los pescadores y sus pangas, las familias bañando bajo las sombras de las palmeras que relucen por los rayos del sol.
Los murales en ciernes serán dedicados al esplendor prehispánico representado por Axayácatl; Moctuzuma, Jade y Bronce; Cuauhtémoc, Raíces Vivas; Xicoténcatl, Resistencia y Dignidad, Zapatismo.
Si los cinco murales ya realizados constituyen un aporte importante como sueño hecho realidad del maestro y pintor a punto de jubilarse, la obra completa podrá sumarse al activo cultural y turístico de Zihuatanejo.

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