No hay justicia para las mujeres por la cultura y las decisiones políticas, se queja especialista
*Hay seis feminicidios por semana en Guerrero, y la mitad ocurren en Acapulco, reitera Rosa Icela Ojeda
Karla Galarce Sosa
La directora del observatorio de feminicidios del Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados Ignacio Manuel Altamirano (IIEPA-IMA) de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), Rosa Icela Ojeda Rivera dijo que Acapulco tiene la mitad feminicidios de la entidad, cifra que se mantiene en seis por semana.
La investigadora dio la conferencia Igualdad de género en las políticas públicas en México, en la que habló del largo proceso para el establecimiento de las políticas de igualdad de género desde 1975 y cómo ahora en el 2014, se requiere de la realización de una evaluación de los objetivos del milenio, pero que se deberá hacer un replanteamiento porque no se lograron los objetivos en materia de equidad de género.
“Se va a hacer la evaluación de los objetivos del milenio, ya hay la idea de que no hay una avance sustantivo, de que no hay un avance como se esperaba, y se han vuelto a tomar medidas por lo que se ha vuelto a construir una agenda que se llama ahora Post 2015”, declaró a reporteros luego de su conferencia.
Aseguró que se mantienen los feminicidios, y lamentó que no hubiera ninguna disminución, destacó que Acapulco sigue aportando el 50 por ciento de todos los feminicidios de la entidad, lo que consideró “un asunto preocupante” porque tampoco las autoridades municipales han tomado una medida en especial en materia de igualdad de género, a pesar del ataque a balazos en las oficinas de la dirección de la Mujer en Acapulco el año pasado.
“Sigue habiendo una dificultad en el reconocimiento de los derechos de las mujeres como iguales y como seres humanos con dignidad que tienen derecho a una vida libre de violencia, porque sigue habiendo un desfase entre el plano formal y el plano real”, destacó.
Comentó que entre los factores que impiden el avance y la aplicación de la justicia para las mujeres víctimas de la violencia, radican en los aspectos culturales, hasta las decisiones políticas y una sociedad estructurada y organizada “hasta elementos simbólicos de resistencia cultural”.
Lo anterior significa que aunque se haya avanzado en establecimiento de derechos en el plano real, ahondó Ojeda Rivera, en lo simbólico y cultural sigue teniendo dificultades el reconocimiento de las mujeres como iguales, que tienen un derecho a una vida libre de violencia, ya que sigue habiendo un desfase entre el plano real y el formal.
Habló también de las dificultades para la aplicación de la justicia, desde las decisiones políticas y, la asignación de recursos.
“En el estado de Guerrero, donde las autoridades gubernamentales que son las responsables de generar el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia de alguna manera, son los primeros en obstaculizarlo porque no hay reconocimiento de este avance”, criticó.
Añadió que cuando se formula el término “feminicidio no es un término ocioso, ni que se quiere decir un término de ‘muerte de mujeres’ sino que es un fenómeno que se necesita la toma de medidas especiales que ya están establecidas en la ley”.
“Al negar el reconocimiento, es negar la existencia de él y es negar la necesidad de tomar las medidas y la designación de recursos, obviamente es parte de la resistencia e incide porque si hay impunidad y si no son castigados el fenómeno es aleccionador porque no está implícito un castigo”, comentó la especialista en temas de género.
Consideró que en este tema hay impunidad y si no son castigados ya que “si privar de la vida a una mujer no cuesta nada, entonces se puede privar de la vida a cualquier mujer de la manera que sea, porque no está implícito un castigo”.
Indicó que están participando organizaciones no gubernamentales para la conformación del replanteamieno de las metas de 2015, sobre todo la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Mujeres México, al que se sumaron 15 organizaciones a nivel internacional entre las que también destaca la Universidad Autónoma de Guerrero.
Lamentó que la intervención de la sociedad civil en la integración del replanteamiento de las metas para el año entrante haya sido tardío pero celebró que aunque los feminicidios no hayan disminuido no incrementaron.
Criticó que para el Ayuntamiento, en Acapulco, el ataque de las oficinas el año pasado pase desapercibida.




