Despiden familiares, colegas y lectores al escritor, periodista y traductor Federico Campbell
*Quizá sus cenizas sean esparcidas en el desierto de Sonora por el que sentía especial atracción, explica su viuda Carmen Gaitán
Óscar Cid de León / Agencia Reforma
Ciudad de México
El destino final del escritor Federico Campbell podría ser el desierto de Sonora, donde sus cenizas serían esparcidas.
Pero eso está por decidirse.
Por lo pronto, el escritor, fallecido el sábado a causa de un derrame cerebral devenido tras un contagio del virus de la influenza AH1N1, fue despedido por familiares y amigos en el Panteón Francés.
Su viuda, Carmen Gaitán, dijo que Campbell sentía una atracción especial por el desierto sonorense y que estarían dispuestos a esparcir sus cenizas allá.
“Yo no veo a Federico, que era un andarín, encerrado en una urna”, comentó.
Gaitán destacó la personalidad del autor.
“Federico fue muy ético, fue políticamente correcto, fue un hombre muy divertido, muy modesto, con una gran biblioteca”.
La colección de libros del autor podría ser donada al Cecut de Tijuana, de donde era originario.
Campbell dejó dos libros que se publicarán, respectivamente, en el Fondo de Cultura Económica y Océano, La era de la criminalidad y Padre y memoria.
En la capilla Ile de France, escritores como Marta Lamas, el director del Museo Franz Mayer, Héctor Rivero Borrel; así como la coordinadora Nacional de Literatura del INBA, Stasia de la Garza, dieron el pésame a la familia.
Diversos arreglos florales y coronas ingresaron a la capilla donde Campbell tuvo su último encuentro con colegas y lectores de su obra, antes de que al filo de las 18:45 horas su cuerpo fuera cremado.
Federico Campbell fue un escritor y periodista mexicano que en su quehacer literario y periodístico se centró principalmente en conceptos referidos al manejo del poder, la historia, la memoria o la identidad.
En 1995 obtuvo la beca J. S. Guggenheim y en 1999 fue miembro del Sistema Nacional de Creadores del Conaculta. Entre otros trabajos, tradujo teatro del Nobel de Literatura 2005 Harold Pinter, del novelista y ensayista teatral David Mamet y del escritor italiano Leonardo Sciascia.
En noviembre de 2000 ganó el Premio de Narrativa Colima, otorgado por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y la Universidad de Colima, por su novela Transpeninsular.
Su obra está conformada por las novelas Todo lo de las focas (1983), Pretexta o el cronista enmascarado (1979), Transpeninsular (2000) y La clave Morse (2001). También publicó cuentos en Tijuanenses (1997) y Tijuana. Stories on the border, retomando su ciudad natal (1994).




