Retirar su maquinaria, exige el Cecop a dueños de la gravillera Agregados de la Costa Chica
Mariana Labastida
Integrantes del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a La Parota (Cecop) exigieron a los propietarios de la gravillera Agregados de la Costa Chica que retiren su maquinaria, y que no amenacen al pueblo con llevarse el transformador con el que funciona la bomba de agua que abastece a la comunidad.
Lo anterior luego de que les informaron a los opositores que se reiniciarán los trabajos en la gravillera, los cuales se detuvieron el pasado 4 de febrero, y que finalmente fueran expulsados de los Bienes Comunales de Cacahuatepec el 9 de febrero en la asamblea realizada en la comunidad de La Concepción.
Unos 300 comuneros se trasladaron a la gravillera, ubicada pasando el puente del río Papagayo, a unos metros de la carretera federal Acapulco-Pinotepa, a las 9 de la mañana, para comprobar si las máquinas trabajaban o no debido a que les habían informado a los integrantes del Cecop que ayer retomarían los trabajos luego de casi dos semanas de que fueron parados por los opositores.
En el río había una máquina retroexcavadora que fue movida por su operador cuando vio llegar a los comuneros.
El pasado 4 de febrero, cuando los opositores fueron a detener las actividades de extracción de material pétreo, con una retroexcavadora se sacaban la arena y grava del río, debido a que la draga que se utilizaba estaba descompuesta.
En el río estaban pobladores cribando, así que el vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui Muñoz, habló con ellos y les explicó el motivo de la lucha que iniciaron contra las gravilleras, por ello los convocó a que se sumen.
Agregó que no solamente se tiene planeada la extracción de material del río, sino que hay propuestas para desarrollar proyectos productivos, según lo informado por el encargado de la Pastoral Social de la Diócesis, Jesús Mendoza Zaragoza, quien indicó que se pondrán en marcha en esa zona empresas solidarias.
Al regresar del río, el grupo se dirigió al propietario de la gravillera, Javier Cadena Almanza, a quien le recordaron que habían sido expulsados, que no podían trabajar, pero el empresario les respondió que no lo habían hecho desde que se suspendieron los trabajos, que estaban desarmando una máquina para quitarla de la playa como se lo habían pedido.
Cadena Almanza indicó que desde que llegaron han apoyado a la comunidad, que nunca se negaron a darles material y que cuando se vaya quitaría el transformador que da luz a la bomba de agua porque sería “natural” al llevarse sus pertenencias.
Suástegui Muñoz reconoció que la familia Cadena fueron los “únicos que tuvieron el valor de ir” a una asamblea del Cecop, y ofreció su solidaridad, pero enfatizó que la decisión no fue tomada por él sino por los pueblos, por ello los exhortó a que desarmen su mobiliario; “nos cansamos de la misma situación los últimos 20 años”, y aseguró que las otras dos empresas gravilleras Kimbar y la de los Valle ya lo estaban haciendo.
Ahí, los habitantes de Bella Vista denunciaron que en la reunión de la semana pasada, que convocó el comisario municipal, Benito Galeana Gallegos, para que dieran su aprobación para que permaneciera la gravillera en la comunidad, Javier Cadena Almanza amenazó con quitarles el transformador que da energía a la bomba de agua.
La amenaza, según dijo Maricela Galeana Gallegos, se dio después de que les ofreció apoyar más a los cribadores con trascabos y maquinaria, además de no cobrarles a quienes venden piedras en la orilla de la carretera Acapulco-Pinotepa, para que le dieran permiso de seguir trabajando luego de que fueran expulsados en asamblea del Cecop el 9 de febrero.
En la asamblea que convocó el comisario municipal, según expusieron los habitantes, se les pidió que no siguieran a Suástegui Muñoz y que no podían mandar los del Cecop en Bella Vista, sin embargo enfatizaron que la decisión fue de los pueblos de los Bienes Comunales de Cacahuatepec.
El vocero del Cecop advirtió el empresario que no se podía llevar el transformador porque ya era de la comunidad, y los pobladores dijeron que está pagado por el tiempo que han trabajado extrayendo material pétreo, además de que la bomba, indicaron, fue donación del gobernador Ángel Aguirre Rivero.




