El momento que vive México requiere del documental para hacer visible la realidad, dice Hatuey Viveros
El joven director presentó su largometraje Café en la Universidad Loyola del Pacífico ante decenas de jóvenes como parte de la gira Ambulante
Óscar Ricardo Muñoz Cano
“A mí me gusta pensar que somos ciudadanos y construimos ciudadanía y el documental ayuda a poder conocer y ampliar nuestras herramientas”, aseguró el joven documentalista Hatuey Viveros, quien presentó su largometraje Café (2013) en la Universidad Loyola del Pacífico ante decenas de jóvenes.
Luego de aceptar que el documental tiene relación con el quehacer social, indicó que el momento político actual del país requiere de este género cinematográfico porque “podemos hacer visibles ciertas cosas y tender puentes de comunicación entre ciertos temas de actualidad”.
En entrevista, quien presentara su ópera prima en el Festival de Morelia de 2011, Mi universo en minúsculas (2011), una película de ficción, explicó que “de pronto me pareció que nuestro país tiene muchas fuerzas en movimiento, una realidad que se confronta constantemente y yo sentía que esa realidad podía ser filmada poniendo al cine a su servicio…”.
Luego de indicar que actualmente el documental puede ser sustentable, mencionó que después de todo “es un arma de dos filos al tratar de hacer visible la realidad; eso conlleva a una parte positiva porque nos lleva al diálogo, a la discusión, sin embargo está eso de cómo llegar a los públicos y es la gran batalla, la de hacer llegar nuestros trabajos a los públicos”.
Asimismo, destacó que públicos hay tantos como mexicanos, pero que “este tipo de trabajos enriquecen la visión a sociedades que no son tan abiertas”, dando oportunidad al debate, al intercambio de ideas.
En ese sentido Café, que trata la historia de una familia indígena en la sierra de Puebla, es prueba de ello porque su argumento incluye temas como el aborto dentro de una sociedad rural.
Tras parafrasear al sociólogo Roger Bartra y recordar que en su libro La jaula de la melancolía hace una comparación del mexicano con el ajolote (un animal que nunca llega a ser adulto), recordó que “por un lado estamos en la búsqueda del desarrollo tecnológico, pero por el otro lado tenemos una especie de identidad construida gracias al PRI basada en el nacionalismo, en el campo, en lo rural…”, lo que señaló, es el conflicto que lo llevó a indagar en la vida del primer abogado indígena y ver qué pasaba con el depositario de ambas vertientes: modernidad contra tradición.
Hatuey Viveros actualmente se encuentra desarrollando el proyecto Aldea cine, que busca juntar y desarrollar cintas con temas de interés público.
Otra proyección de Narcocultura
Además de Café, y en sedes como Caleta, el Centro Cultural Acapulco y Playita Santa Lucía Beach Club, este martes se proyectaron cintas como Fifí aúlla de felicidad (2013), la historia del artista plástico iraní Bahman Mohasses, en sus últimos días mientras se muestra el proceso de creación de su última obra, y también ¿Quién es Dayani Cristal?, donde participa el actor Gael García Bernal, en la que se aborda la búsqueda de los rastos del viaje de un migrante centroamericano encontrado muerto en el desierto de Arizona.
Para hoy destacan la proyección y mesa de reflexión del documental El pez negro (2013) que trata sobre el maltrato a los animales acuáticos en los acuarios; Pussy Riot: una plegaria punk (2013), la historia de tres chicas llevadas a la cárcel por el régimen ruso actual. Ambas en el Centro Cultural Acapulco, así como Las cintas mexicanas/estadounidenses (1986-2013) que narra la historia de varias familias inmigrantes en EU. Ésta, en Caleta por la noche.
Luego del éxito que tuvo la proyección de Narcocultura (2013), que sigue la vida de un brigadista del Semefo de Ciudad Juárez, y la de un cantante de narcocorridos, se anunció una función extra para el jueves por la tarde en el Centro Cultural Acapulco.




