Dispuesto Assad a un alto el fuego en Siria a partir de 10 de abril; escepticismo ante el anuncio
DPA
Damasco / Estambul / Nueva York
El gobierno del presidente sirio, Bashar al Assad, se mostró dispuesto a respetar un alto el fuego a partir del próximo 10 de abril, según informó ayer el enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
De todas formas, los embajadores de Estados Unidos y Alemania ante la ONU advirtieron de no tener demasiadas expectativas ante el anuncio e incluso Annan reconoció que no vio demasiada urgencia en el gobierno sirio para implementar el acuerdo y aclaró que aún hay diferencias sobre cómo debe ser vigilado este cese del fuego.
“Escuchamos ya muchas promesas y muchas no fueron cumplidas”, dijo la presidenta del Consejo de Seguridad, la embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rice.
El representante alemán ante el organismo, Miguel Berger, habló de un éxito, pero añadió: “Con el trasfondo de las experiencias vividas hasta el momento debemos ser cautelosos, aún continúa la violencia”.
El anuncio se da en medio de la promesa de los países árabes de armar a los rebeldes sirios que combaten a las fuerzas de Al Assad y en un día en el que los activistas informaron de unas 62 muertes por la violencia a lo largo del país.
El gobierno sirio aceptó el compromiso ante Annan, que informó por videoconferencia sobre su misión al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Según Annan, Damasco acordó suspender el movimiento de tropas, el uso de artillería pesada y retirar efectivos de las áreas pobladas para esa fecha, además de demandar un freno de la violencia por parte de la oposición armada en 48 horas.
Diplomáticos occidentales aseguraron que quieren establecer un cronograma concreto, posiblemente a través de una declaración presidencial del Consejo de Seguridad, para la implementación de los puntos acordados.
De esta forma los representantes reaccionaron a la disputa sobre cómo debería vigilarse el cese del fuego. Las Naciones Unidas quieren encargarse de hacerlo, pero Damasco dice que será “supervisado bajo soberanía siria”.
Así lo expresó el embajador sirio ante la ONU, Bashar Jaafari, quien dijo asimismo que el gobierno de su país está “comprometido” con el éxito de la misión de Annan.
En tanto, Rusia tachó ayer de “unilateral” los acuerdos tomados en la conferencia del Grupo de Amigos de Siria celebrada el domingo en Estambul, según dijo una portavoz del Ministerio del Exterior ruso.
Los Amigos de Siria prometieron ayuda directa a la oposición armada y entre esa ayuda se incluye apoyo logístico y militar, indicó la portavoz, según informa la agencia de noticias rusa Interfax.
“Eso va sin duda alguna contra una solución pacífica del conflicto”, añadió la funcionaria.
Rusia, nación con derecho a veto, es uno de los más importantes apoyos de Siria y no participó en la conferencia. Ni el gobierno sirio ni los “influyentes” grupos de la oposición fueron invitados, criticó también la portavoz.
Moscú y Pekín han bloqueado en el Consejo de Seguridad de la ONU dos resoluciones contra Damasco.
Por su parte, el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Anders Fogh Rasmussen, aseguró ayer que entregar armas a los rebeldes sirios no es la solución al conflicto.
“No creo que la mejor manera de avanzar sea entregar armas a ningún grupo”, comentó el danés en la sede de la alianza atlántica en Bruselas.
En lugar de la entrega de armas, Rasmussen abogó por una “solución pacífica y política” y en ese sentido destacó los esfuerzos que está llevando a cabo Annan.
Al mismo tiempo subrayó que la OTAN “no tiene intención alguna” de intervenir en Siria, y criticó al régimen sirio al Assad por la continua represión de la oposición.
El gobierno estadounidense quiere que el régimen de al Assad responda por graves violaciones a los derechos humanos y ayudará para eso al pueblo sirio y a los socios internacionales a documentar los abusos que se cometan en el país, anunció ayer el Departamento de Estado.
Por su parte, el director del Comité Internacional de la Cruz Roja, Jakob Kellenberger, llegó el lunes a Siria para conversar con funcionarios del gobierno de al Assad sobre la ayuda y acceso a prisioneros, anunció la organización en un comunicado oficial.
“Voy a plantear la cuestión de acceso a todos los lugares de detención. Visitar a las personas que fueron detenidas sigue siendo una prioridad para nosotros”, expresó Kellenberger.
“También voy a seguir debatiendo sobre medidas prácticas para implementar nuestra iniciativa del cese del enfrentamiento durante dos horas. Una pausa diaria en las hostilidades es esencial para evacuar a personas heridas y entregar ayuda”, agregó el jefe de la Cruz Roja.
Esta es la tercera visita de Kellenberger a Siria desde junio de 2011, meses después de que se iniciaran las protestas progubernamentales cuya represión desembocó en la muerte de más de 9 mil personas, según datos de la ONU.




