Atrae a más de 200 jóvenes el Tianguis Cultural Emergente en su edición de marzo
*La reunión de arte urbano estrenó imagen y también coordinador que es Luis Fernando Juárez Nava
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Con la participación de los roqueros de Bulbo Blues y de Ando Navajas y la presentación del grupo Darok MZ74 (voces sobre el concreto), se realizó el sábado por la tarde-noche el Tianguis Cultural Emergente de marzo en la plazoleta Sor Juana Inés de la Cruz, del Zócalo porteño.
Como pocas veces, más de 200 personas, en su mayoría jóvenes, pudieron disfrutar de este tianguis donde predomina la cultura urbana. Exposición de graffitis, exhibición de break dance, así como intercambio de ropa, discos, y hasta comics fueron las actividades más socorridas en esta edición que entre otras cosas estrenó imagen y coordinador en la persona de Luis Fernando Juárez Nava.
Incluso hubo espacio para una discreta protesta a favor de la despenalización del aborto en la entidad organizada por un grupo de jóvenes que con pancartas al respecto paseaba por el lugar para mostrar su punto de vista.
Desde las 5 y media de la tarde se instalaron una veintena de puestos para recibir a los primeros curiosos que se acercaron a ver a los chicos realizando movimientos de break dance cuyas evoluciones se alargaron hasta la noche a pesar de la escasa iluminación en esa parte de la plazoleta.
Asimismo, un grupo de jóvenes se dedicó a plasmar su arte en el área dedicada al grafitti al tiempo que otros más en zancos y haciendo malabares paseaban llamando la atención.
Llegado el momento de abrir el foro musical se presentó Darok MZ74 (voces sobre el concreto), grupo de jóvenes raperos que actuaron por primera vez en público y que dejaron buen sabor de boca entre los asistentes por sus letras.
Misma recepción del público lograron los de Ando Navajas y Bulbo Blues quienes con sus rítmicas interpretaciones le dieron desde el escenario un empuje emotivo a la noche que caía sobre la plazoleta.
Mención aparte merecen algunos de los vendedores ambulantes tolerados por el propio Ayuntamiento; en un afán por vender sus discos ilegales (porque la piratería es ilegal) elevaron el volumen de sus aparatos consiguiendo con ello que quienes paseaban por el Zócalo en muchos casos se alejaran del tianguis organizado por la Dirección de Cultura del municipio que aún se encuentra estudiando la posibilidad de replicarlo en otros espacios públicos de Acapulco.




