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Trae la Conafor un helicóptero para combatir incendios forestales; ya van 34 en el estado

Rosendo Betancourt Radilla

Chilpancingo

La delegación estatal de la Comisión Nacional Forestal (Conafor)  presentó ayer en Chilpancingo un helicóptero Bell 205-UH1H con capacidad para 12 tripulantes y 700 litros de agua que será utilizado para combatir incendios forestales en la entidad y aunque en un primer intento no arrancó, en el segundo despegó sin problemas.
El gerente estatal de la Conafor en Chilpancingo, Mario Mosqueda Vázquez informó que en lo que va del año tienen registrados 34 incendios con mil 600 hectáreas afectadas en las que destaca el municipio de Chilpancingo.
El helicóptero con la leyenda N567VF a sus costados, de color azul será piloteado por un estadunidense del que dijeron se llama Bensize More, pero Mario Mosqueda prefirió no dar cuenta de la cantidad de recursos destinados a esta tarea, sólo aseguró que no se tomará un solo peso de las arcas del estado.
“Es un arrendamiento de oficinas centrales por lo cual no se carga al presupuesto local, sino al nacional por eso no tenemos el monto de recursos que se van a utilizar”, agregó.
Informó que la aeronave llegó el domingo y va a estar hasta el 31 de mayo cuando tienen calculado que termine la temporada de incendios y aseguró que es exclusivamente para estar en el estado.
A su disposición, dijo que cuentan con 11 brigadistas, “aparte otros 40 de protección civil y personal de bomberos, por lo que si requerimos más personal, hay disponible para subir al helicóptero y moverlo rápidamente”.
Se le preguntó si era necesario traer el helicóptero a Guerrero y contestó que sí “por el tiempo de traslado, Guerrero tiene una topografía muy accidentada y malos caminos y los incendios normalmente son en las zonas más agrestes, con más pendiente”.
Ejemplificó, “si nos fuéramos por tierra, por ejemplo a Apango haríamos dos horas y en el helicóptero llegamos en 20 minutos, ahorita estamos moviendo a personal para organizar voluntarios en las comunidades cercanas a las poblaciones donde están los incendios por lo que el helicóptero no tendría que regresar hasta la capital o a los centros donde haya personal de protección civil, sino a las poblaciones”.
Explicó que la cantidad de agua que puede transportar no es para apagar las conflagraciones, sino para atacar el frente con mayor cantidad de fuego pues con equipo aéreo no se puede extinguir un incendio pero se disminuye el calor “para que el combatiente de tierra pueda llegar y hacer su labor”.

Me han tocado un millón de
incendios

El brigadista de 56 años, Mauro Vega Silva aseguró  “me han tocado un millón de incendios” desde que inició su labor en 1999, “desde entonces recuerdo que en el mes de marzo los incendios eran diario , ahorita son pocos a los que hemos salido”.
A pregunta expresa confirmó que lo lógico “en este trabajo se corren muchos riesgos porque cuando uno está ahí, apagando, a veces el viento cambia de lugar y te avienta el fuego encima y no te queda más que salir corriendo de ahí para que no te alcance la lumbre”.
Aseguró que jamás le ha tocado estar en una situación en la que él o alguno de sus compañeros haya resultado herido a pesar de “que a veces te encuentras en el camino con muchas piedras y no puedes correr pero siempre he salido con bien”.
En cuanto al equipamiento, dijo que están surtidos pues tienen botas, camisolas, cascos y botiquín.

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