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Ni tarjetas para enseres ni apoyo para sus casas tuvieron afectados por Manuel en Cacahuatepec

A más de seis meses de la tormenta, a los lados del camino de acceso al pueblo permanece el lodo que aparecio tras disminuir el nivel del agua, el centro de salud está enterrado hasta la mitad y la primaria Pablo Galeana sigue sin funcionar pues sus aulas también tuvieron daños

Mariana Labastida

En casas improvisadas hechas con lámina, malla ciclónica y troncos viven los pobladores de Cacahuatepec a seis meses del paso de la tormenta tropical Manuel, pues la reconstrucción de las viviendas afectadas no llega, ni recibieron las tarjetas para la compra de muebles.
En Cacahuatepec se detuvo el tiempo después de que la mitad del pueblo fuera cubierto por la creciente del río que se desbordó al romperse la presa La Venta, arrasando con viviendas y dejando otras construcciones sepultadas en la tierra.
A más de seis meses del paso de la tormenta solamente se quitó la tierra que cubría el camino de acceso a Cacahuatepec, pero a los lados siguen los montones de lodo que aparecieron tras disminuir el nivel del agua. El centro de salud está enterrado hasta la mitad, la primaria Pablo Galeana sigue sin funcionar pues sus aulas también fueron afectadas, y alrededor se han empezado a levantar casas con los materiales que tienen a la mano los pobladores afectados.
La casa de Gregorio Valeriano Marcos fue una de las dañadas; tenía dos cuartos de tabique con cemento y techo de lámina y teja. De ella solamente quedaron algunos escombros. Allí vivían siete integrantes de la familia, cinco adultos y dos niños, y actualmente los menores están en otra casa debido a que se han enfermado por el polvo.
Gregorio Valeriano levantó de nuevo su casa en el mismo lugar donde estaba la que quedó sepultada. Con arcones, malla ciclónica y tela hizo las paredes del cuarto donde duerme su familia y la cocina, que tiene techo de lámina, fue una donación que le hicieron al Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a La Parota para damnificados.
“A nosotros lo que nos dijeron las autoridades es que nos iban a apoyar para recuperar las viviendas, que en dos meses ya iban a mandar cemento y varillas pero hasta ahorita pura promesa, nada que cumplen” dijo Gregorio Valeriano, quien agregó que ni los conductores de las maquinaria que abrió el camino los quisieron ayudar a sacar la tierra que tiene cubiertas sus casas.
Reprochó a las autoridades de todos los ámbitos que no les haya llegado nada, ni tarjetas para enseres ni material para la construcción de sus casas.
Indicó que no sabe cuando le construirán su casa como le prometieron, que tiene los folios que le dieron del censo de afectados pero no les han llevado nada, “ni noticias” de cuándo llegará el apoyo que les prometieron.
Dijo que se sienten abandonados porque no solo no los han ayudado a recuperar su comunidad sino que tampoco los atienden como al principio, que los pobladores tienen problemas de salud por el polvo y no hay dónde curarse.
Por su parte, los niños siguen asistiendo a clases en una área provisional, mientras que otros pobladores que se quedaron sin vivienda optaron por construir cuartos de madera y lámina sobre el techo de la construcción que eran sus propiedades.

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