Pide el arzobispo un proceso adecuado para los responsables del caso de las inundaciones
Califica Garfias como un “hecho sumamente grave” el repunte de las de-sapariciones en Acapulco y demanda a las autoridades atender el problema
Aurora Harrison
El arzobispo de Acapulco, Carlos Garfías Merlos, consideró que la información de que la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) busca a funcionarios por los permisos en zonas inundables son “señales” de que está investigando.
Dijo que ojalá haya un proceso legal adecuado para quien resulte responsable.
Durante una conferencia de prensa, que adelantó porque el domingo acudirá a una reunión en la ciudad de México, dijo que se debe confiar en las autoridades, en las instituciones jurídicas, porque si existen las denuncias formales y están dándose los procesos judiciales, se tiene que esperar a que vayan dándose los pasos necesarios previstos en esos casos.
Sobre el repunte de los desaparecidos en Acapulco y en la entidad, el arzobispo urgió a las autoridades a darle especial atención a los casos de las desapariciones para que los familiares en sus esfuerzos de búsqueda tengan derecho a la verdad y la justicia.
Garfías Merlos aclaró que él no es la autoridad que lleve a cabo la investigación, “lo que estoy conociendo por lo que informan es que están dándose señales, que se están haciendo las investigaciones y esas denuncias les están dando seguimiento y están dando los resultados, ojalá se tenga el proceso adecuado a quien resulte culpable y se inicie el proceso”.
Argumentó que “tenemos que esperar que vayan dándose los pasos necesarios previstos en estos casos, finalmente es lo que tendría que hacerse en todas las situaciones donde hay inconformidad y descontento, o donde hay señalamientos de personas y que se proceda a llevar a los casos de la forma judicialmente establecida”.
Sostuvo que deben darse los pasos para tener seguridad en las instituciones donde se aplica la justicia para quienes sean señalados por fallas o por malos manejos, “creo que el hecho que esté dándose a conocer que hay denuncias formales, y que están procediendo, tenemos que confiar en las autoridades y en las instituciones jurídicas”.
Cuando se le preguntó si van lentas las investigaciones debido a que se aproxima otra vez el periodo de lluvias y aún no hay responsables, declaró que “creo que el conocimiento de estas noticias es señal de que se está haciendo, esos procesos de investigación, en esos términos, y los que están al tanto de ese seguimiento podrán dar a conocer todo”.
Detalló que el hecho que se aproximen las lluvias “nos da la urgencia de tomar medidas preventivas y yo creo que hemos hablado mucho de cómo en las emergencias la prevención es lo fundamental, desde la iglesia estamos procurando crear condiciones y favorecer en la medida de las posibilidades la prevención (en los ciudadanos)”.
Cuando un reportero recordó que algunos damnificados por la tormenta tropical Manuel no han sido reubicados, declaró que “no se puede estar esperando a que el Estado resuelva”, y precisó que si los afectados saben que se encuentran en situación de riesgo ellos deben buscar cómo ser reubicados para que no corran el riesgo nuevamente.
Antes el arzobispo habló sobre las desapariciones, “una herida difícil de curar”, ante el reporte del incremento de desaparecidos en Acapulco y Guerrero, que en los últimos años han “estado vinculadas a las acciones de la delincuencia organizada y en algunos casos a rencillas entre particulares o razones desconocidas”.
Precisó que en cualquiera de los casos anteriores es un “hecho sumamente grave que trastorna la vida de los familiares desaparecidos”.
Por eso urge que se dé una especial atención a los casos de desaparecidos, para encontrarlos y para apoyar a sus familias en los esfuerzos de búsqueda que corresponde al Estado y la sociedad.
“Urge ofrecer a las familias el apoyo que necesitan y que está determinado en la Ley General de Víctimas, en cuanto a sus derechos a la verdad, a la justicia, reparación del daño, y espero que tanto la autoridad como la sociedad civil y los mismos afectados por la desaparición sigamos procurando la atención y el acompañamiento”, puntualizó.
Explicó que la desaparición es uno de los daños colaterales y deja secuelas en los familiares, incertidumbre y desconocimiento de su paradero, por eso es importante darle importancia a los casos que ahora surjan o de los casos que se han tenido.
Pues dijo que en el caso de los asesinados es posible cerrar el ciclo del duelo pero en los desparecidos no.
Cuando se le preguntó si su relación con el gobernador Ángel Aguirre se ha visto afectada por intermediar para que se reúna con los ejidatarios del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Parota (Cecop), declaró que no, que lo único que se ha hecho es buscar que se restablezca el diálogo entre ambos, como se “reencontró” entre al UPOEG y el gobierno del estado y en las diferentes instancias donde han pedido que participe.
Abundó que con el gobernador “nos hemos sentado a dialogar los temas que son pertinentes y hemos estado haciendo planteamientos con él, e insistido mucho de que se pueda avanzar en el tema de reconstrucción y apoyar a la construcción de viviendas y proyectos productivos donde la iglesia pretende hacer una aportación importante”.




