Detener permisos de construcción en el río de La Sabana y Tres Palos, exigen en Palacio
Karla Galarce Sosa
Vecinos de los fraccionamientos Real del Palmar y Misión del Mar protestaron en las escalinatas del Palacio Municipal, mientras el presidente de la asociación de condóminos del lugar, Armando Ávila, comparecía en el Ministerio Público Central por la demanda que la empresa hizo en su contra por supuesto despojo de un terreno.
Los inconformes exigieron que las autoridades municipales revisen la viabilidad de los permisos que fueron otorgados en pasadas administraciones y revoquen aquellas que modifican la orografía del lugar para evitar posibles inundaciones, pues aseguraron que los niveles de los terrenos en construcción se elevan considerablemente.
“Lo que exigimos es que la actual administración detenga esos permisos y se eviten más daños en la zona adyacente al río de La Sabana y el área de humedales de la laguna de Tres Palos”, argumentó Víctor Hugo Martínez Martínez, vecino del fraccionamiento Real del Palmar.
Indicaron que a pesar de los señalamientos que hizo el gobierno federal de que no se construyeran más casas en zonas inundables, las empresas continúan con sus obras bajo el argumento de tener los permisos vigentes, pero que fueron expedidos en otras administraciones municipales.
“Nos sumamos a la protesta de los vecinos de Misión del Mar porque tenemos los mismos problemas y riesgos”, dijo Martínez Martínez.
Como parte del proceso los desarrolladores rellenan el terreno para edificar construcciones de hasta cuatro niveles, dijeron los vecinos durante la protesta.
“Las áreas deberían ser de reservas para evitar que haya más inundaciones, pero si se continúan el agua no tendrá salida y pone en riesgo nuestros fraccionamientos”, argumentó Víctor Hugo Martínez.
“Los permisos son vigentes, por eso el actual gobierno no ha hecho caso a nuestras exigencias”, lamentaron los inconformes.
“Lo que quiere la constructora Ara es que no nos manifestemos”, agregó, pero dijo que observan que las construcciones avanzan a pasos agigantados.




