Envió la Codehum a cuatro observadores a la irrupción policiaca en El Fortín, en Tixtla
La Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum) confirmó que envió a cuatro observadores a la irrupción policiaca de cientos de efectivos, acompañados de militares, el miércoles pasado a Tixtla que pretendían ejecutar cinco órdenes de aprehensión contra integrantes de la Policía Comunitaria “aún con los riesgos de una protesta o de resistencia”, informó el presidente interino del organismo, Ramón Navarrete Magdaleno.
Reconoció que los observadores no fueron suficientes para cubrir todos los aspectos, luego de que el procurador Iñaky Blanco Cabrera dijo que hubo observadores de la comisión en la intervención de unos 500 policías estatales y federales, y vecinos denunciaron agresiones y aseguraron que no acudió personal de la Codehum, y tampoco fueron mencionados en las notas periodísticas de ese día.
En consulta telefónica el presidente de la Codehum dijo que los observadores se trasladaron al lugar cuando les avisaron -no precisó la hora-, porque ya tenían indicios de la incursión por la comunicación que tienen con las autoridades.
Explicó que han pedido al gobierno del estado que cuando vayan a acciones de riesgo de confrontación o de violación a derechos humanos informe al organismo para que valore si van al lugar para promover la negociación y el diálogo por encima por cualquier otra acción.
Sostuvo que la estrategia de la Codehum es valorar siempre con los visitadores el riesgo que se corre, y si aceptan, van al lugar, pero no siempre van identificados con los chaleco distintivos del organismo, como se les ha visto en diferentes momentos.
Informó que el procedimiento de los observadores es presentarse con los mandos policiacos, no entran a los tumultos, para que sepan que están ahí, y en algunos casos piden facilidades para realizar su labor.
Aceptó que en Tixtla no fue un caso simple porque la acción policiaca se desarrolló en distintas partes del barrio de El Fortín, que es la base de operación de la Policía Comunitaria de la Coordinadora regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), así como en la localidad de El Zapote, a poca distancia de la cabecera municipal.
Consideró que los observadores no fueron suficientes, pero “nos satisface que no haya lesionados”, pues ni vecinos ni activistas de la Policía Comunitaria se habían presentado a interponer una queja.
En el caso de Tixtla dijo que les informaron de la incursión de las fuerzas policiacas y valoraron los riesgos, “y decidimos que sí, con alguna clase de seguridad presentarse con las autoridad al mando y poder estar allá a la vista de los que están al mando de la operación”.
Del informe que presentaron los observadores indicó que se ejecutó una orden de aprehensión contra Aurora Molina González (hermana del promotor de la CRAC, Gonzalo Molina, preso en un penal federal de Oaxaca), y una confrontación a pedradas, pero no hubo hechos de sangre.
Informó que la Policía Estatal llevaba mandamientos judiciales, y a los visitadores no les quedaba más que la observación, porque las funciones de la Codehum no abarcan la ley penal, sólo está para inhibir alguna confrontación, “no esperando a que sucedan las cosas y convertir esto en una situación burocrática”. (Lourdes Chávez / Chilpancingo).




