Pide López Rosas a Aguirre definirse sobre el juicio político que la CNDH pidió en su contra
Daniel Velázquez
El ex procurador Alberto López Rosas dijo que no tiene responsabilidad en el desalojo violento de los normalistas de Ayotzinapa el pasado 12 de diciembre, “porque no hubo desalojo”.
Lamentó que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) haya demorado tres meses en iniciar procesos contra los mandos de la Policía Federal que intervinieron en el asesinato de los dos estudiantes normalistas, Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús, y que la responsabilidad sea para el entonces comisionado de la Policía Federal, Facundo Rosas Rosas.
López Rosas asistió la mañana de ayer a la sesión semanal de la Asociación Civil Acapulco (Grupo Aca), y presentó videos y fotografías de la actuación de la Policía Federal y explicó su versión de los hechos.
Insistió en su defensa de los policías ministeriales, defendió también al gobernador Ángel Aguirre Rivero de cualquier responsabilidad y reprochó que su salida de la Procuraduría haya sido “inútil”, porque en lugar de que hubiera claridad en las investigaciones se enturbió el proceso.
En la sesión del Grupo Aca predominaron las expresiones de apoyo de los asistentes, incluso el presidente de la asociación, José Luis Gallegos Peralta, dijo que López Rosas es uno de los invitados “más taquilleros” porque asistieron 63 socios.
De todos los participantes, sólo Guadalupe Soberanis dijo que el ex procurador tiene responsabilidad administrativa en lo sucedido el 12 de diciembre, al igual que el secretario general de Gobierno, Humberto Salgado Gómez, y fue la primera en señalar que el caso tiene un trasfondo político.
En su intervención el ex procurador dijo que está dispuesto a pagar “un costo” por llegar a la verdad, pero sustentada en una investigación profesional. “Voy a salir absuelto, no importa padecer en estos momentos si es por llegar a la verdad”, dijo.
“Yo soy un hombre que respeta la vida, que respeta la libertad, que respeta el patrimonio, y yo no podría atender, si así hubiera sido, que no fue, ninguna instrucción de decir reprímanlos violentamente, eso no lo haría, preferiría haber renunciado que acatar una instrucción en ese sentido”, dijo.
“Siempre habrá daños colaterales, estoy consciente, voy a afrontar daños colaterales pero los homicidios no los voy a afrontar y deslindo al gobierno de Ángel Aguirre de esos homicidios, lo deslindo porque estuve muy cerca de esos acontecimientos y sé que no tiene ninguna responsabilidad en ello y que lo que hay de trasfondo es interés político y en ese trasfondo yo no le entro”, expresó.
Sobre la sugerencia de juicio político en su contra, que hizo la CNDH, López Rosas dijo que no opinaría de ese tema porque esperará “lo que resuelva el gobernador respecto a la aceptación o no de la recomendación de derechos humanos, y sobre eso en relación al juicio político habré de fijar una postura en su oportunidad, sólo esperaré que el gobernador defina qué hacer con esa recomendación”, dijo.
López Rosas estaba invitado para la sesión semanal del Grupo Aca del pasado 28 de marzo, pero no asistió, pues coincidió con la publicación del informe final de la CNDH sobre el caso de los normalistas de Ayotzinapa.
En su informe final la CNDH pide al gobernador promover un juicio político ante el Congreso contra los funcionarios que intervinieron en los hechos del 12 de diciembre, entre los que incluye al ex secretario de Seguridad Pública del estado, Ramón Almonte Borja, el ex subsecretario de Seguridad Pública Ramón Arreola Ibarría, y a López Rosas.
López Rosas dijo que antes de considerar el juicio político primero se debe investigar quién disparó, qué motivó esos disparos, y cuestionó porqué no se le hace juicio político al secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna.
“Primero hay que investigar, hay que despojarlo de la motivación política, primero conocer quién privó de la vida a los jóvenes, quién motivó el incendio en la gasolinera para que sufriera las graves quemaduras Gonzalo Rivas, una investigación objetiva, seria, profesional y no contaminarla, porque nos aleja de la verdad y de la justicia”, dijo.
La orden y la justificación
Los asistentes le plantearon a López Rosas en un par de ocasiones la pregunta de quién dio la orden de desalojar y reprimir a los normalistas, y el ex procurador contestó con otra pregunta: “¿quién dio la orden de qué?”
López Rosas dijo que en los ocho meses que estuvo como procurador “jamás” recibió una indicación de la cual tuviera que arrepentirse o avergonzarse.
Luego dijo que no hubo desalojo, porque la policía estatal no llegó y no pudo intervenir, y puso como evidencia los diversos videos, los cuales no muestran que la policía haya actuado para desalojar a los normalistas.
Dijo que no intervinieron, porque cuando llegaron encontraron el enfrentamiento y como iban desarmados no intervinieron.
“Yo no recibí ninguna orden de desalojo, yo recibí una solicitud de apoyo del secretario general de Gobierno para la Policía Federal, que ya estaba apostada en ese lugar; de haber sabido que la Policía Federal iba tan armada como iba, hubiera desobedecido esa indicación, no necesitaban apoyo, con ese armamento no teníamos nada que ir a hacer ahí, sin embargo ignorando cómo iban de armados yo mandé elementos desarmados; es lógico que si van elementos desarmados y hay una balacera incesante, es natural que vayan a protegerlos policías armados que no pudieron llegar por el caos que había en el entorno y que tardíamente accedieron a la autopista, cuando las personas ya habían perdido la vida”, dijo.
La actuación de la Policía Ministerial fue marginal y en un intento de apoyo fallido, porque no se brindó auxilio a la Policía Federal, pues no lo necesitaba porque ellos controlaron la autopista, dijo.
Uno de los socios preguntó porqué pidió licencia y no se quedó en el cargo para defenderse, y López Rosas dijo que lo hizo porque su permanencia en el cargo generaría sospechas y turbiedad, pero “quiero decirles que al cabo de tres meses esto fue inútil, porque lejos de la transparencia vino a ser más turbio y eso hace inútil mi decisión de haberme separado del cargo, fue un fracaso”.
Después en declaraciones a reporteros dijo que “no tengo ninguna responsabilidad, considero que las cosas tienen que tomar su cauce y quedará muy claro que no tengo más responsabilidad que estar exigiendo la apertura de nuevas líneas de investigación, que es lo que me tiene bajo proceso”, dijo.
“Nuestra participación lejos de la confrontación fue tratar de encontrar cauces para desactivar cualquier otra acción que pudiera hacer más grave la situación”, insistió.
Sobre los señalamientos de tortura que hay de parte de los normalistas que fueron detenidos, y del estudiante al que presuntamente le encontraron un “cuerno de chivo”, López Rosas dijo que no pudo investigar si los reportes que le dieron sobre los detenidos se ajustaban a la realidad porque no tuvo tiempo para revisarlos.
López Rosas dijo que hoy sus aspiraciones políticas están de lado, porque primero va a resolver el proceso penal que se inició en su contra.




