Llama Café Tacuba a la paz en su concierto en playa Tamarindos
Salvador Serna
Con una manta de apoyo exigiendo la paz y al grito de “queremos paz en Acapulco, por eso les digo que se den un abrazo y un beso colectivo”, el grupo musical Café Tacuba se presentó la noche del jueves, ante más de 10 mil personas en la playa Tamarindos del puerto de Acapulco.
K’kame, Meme, Joselo y Quique junto con el baterista Luis Alberto Ledezma, también conocido como el quinto tacubo, prendieron la mecha emocional al ritmo de El baile y el salón, comenzando la apertura del esperado concierto gratuito, que formó parte de las celebraciones del festival Acuérdate de Acapulco, coordinado por el Instituto Guerrerense de la Cultura (IGC).
Siguieron Mediodía, Eres y Cómo te extraño mi amor, donde los cuatro integrantes del grupo se juntaron en el teclado y al compás de la música, poco a poco se fueron agachando hasta sentarse en el piso, lo que arranco un eufórico Oleeeeé, Oleeeeé, Oleeeeeé…Cafeeeeeeé, Cafeeeeé de la gigantesca masa conformada por turistas y gente local. Multitudinario canto que fue correspondido por el primer “muchas gracias” de la noche, por parte del vocalista Rubén Albarrán (K’kame).
Provisto de un escenario dotado de cuatro pantallas tridimensionales, marquesinas tipo Tivoli y cañones lasser, el espectáculo musical rompió todas las barreras generacionales, donde los tributos rendidos a John Travolta y Dámaso Pérez Prado fueron de lo mejor de la noche. Durante la pausa musical de la melodía Déjate caer, los integrantes del grupo de manera sincronizada, hicieron una representación de los mejores pasos de baile del actor John Travolta en la película de Fiebre de sábado por la noche, rematado con la patada estilo Karate Kid, lo que desgañito las gargantas del emocionado público asistente.
Acto seguido, la pasarela del repertorio musical fue aumentando los decibeles emocionales gracias a Las persianas, Las flores, La locomotora, Déjate caer y Volver a comenzar, provocando un multitudinario slam de turistas contra acapulqueños, por lo que el vocalista hizo una pausa para dirigirse al público con un “muchas gracias muchachos, buenas noches, como están ustedes. Esperando que se le pasen de poca madre. Sonrían y bésense, es lo que necesitamos, cariño entre nosotros”, provocando el alarido del respetable que, a gritos pedía más.
Con un concierto ya a medio camino, playa Tamarindos se había transformado en una gran cantina, porque la venta de megalitros de cerveza corrió a raudales, ya que turistas y residentes no dejaron pasar la ocasión para abastecerse, para soportar la última hora restante del evento.
“Con la siguiente canción nos vamos a despedir. Dedicada a bellezas chilangas y guerrerenses…Esta es La chica banda”, gritó el vocalista Rubén Albarrán, que a esas alturas, ya estaba enfundado en una máscara negra de gallito y con los acordes de Chica banda, Ingrata, No controles, El ciclón y la Chilanga banda estremecieron los gigantescos woofers, para posteriormente retirarse del escenario, arrebatando el tradicional grito de otraaaaa, otraaaaa, emergido de la voz de los seguidores del grupo.
Salieron de nuevo los Tacubos, para interpretar Alarmala de tos, y la adaptación roquera de Pensando en ti (original de Los Playeros), con lo que cerraron un concierto inolvidable que por espacio de 3 horas, entorpeció el tránsito vehicular de gran parte de la zona del Acapulco tradicional.
“Muchas gracias, espero que se la hayan pasado de poca madre, Dejen que el mar se lleve todas sus enfermedades y angustias. Que lleguen felices a su casita. Antes de que vayan dense un abrazo todos. Cuiden a los niños, a las chavas y a los abuelitos, no necesitamos tanta seguridad. Entre nosotros nos cuidamos. Esto fue todo. Somos Café Tacuba”. En seguida los tacubos interpretaron El puñal y el corazón, y abandonaron el escenario, dando por terminada la sesión emocional que dejó satisfechos a todos los presentes.




