Clausura Profepa por segunda vez el muelle de Revolcadero por afectar al ecosistema
*Al área arriban tortugas marinas de las especies laud y golfina, en peligro de extinción y protegidos por normas federales
Karla Galarce Sosa
Inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuraron por segunda ocasión el muelle de playa Revolcadero, porque los líquidos con los cuales la empresa constructora reviste los pilares de acero afectan el ecosistema.
El área es zona de arribo de tortugas marinas, de las especies laud y golfina, quelonios en peligro de extinción y protegidos por normas federales.
Desde el arranque de la edificación, hace casi cuatro años, grupos ambientalistas y propietarios de los condominios aledaños a la obra, denunciaron irregularidades en el desarrollo de la obra.
Prestadores de servicios turísticos dijeron que el cubo de concreto, que fue construido para unir el acero con la plataforma de abordaje en tierra, está ladeado desde las pasadas lluvias, por lo que carece de cimientos, pues éstos fueron arrastrados por el agua del mar.
En un recorrido por la zona, se observaron los sellos de clausura colgados en el acero de la obra, promovida por la empresa Jar Estate Corp; el cubo de concreto, en cuyos costados penden los logotipos de la empresa Jar Estate Corp, está inclinado.
La Profepa clausuró por segunda ocasión el muelle de Playa Revolcadero, ubicado en la zona Diamante, informó la dependencia en su portal de internet.
Según la información publicada en el sitio oficial, hace seis días se decidió la clausura “al encontrarse elementos que evidencian la afectación de organismos marinos”. Sin embargo, no se abunda en qué consisten tales elementos y sólo se menciona que la clausura fue “derivada del análisis de información aportada por el promovente del proyecto denominado ‘Construcción de Embarcadero en Playa Revolcadero, Acapulco, Guerrero’, dentro del procedimiento administrativo que substancia la Profepa, se encontraron elementos que evidencian la afectación a organismos marinos presentes en la parte sumergida de la estructura que conforma al muelle”.
Se agrega que ante la “evidencia y con el fin de proteger el medio ambiente, con base en el principio precautorio establecido en la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, la Profepa ordenó imponer como medida de seguridad la clausura total temporal del muelle”.
Se aclara que la empresa deberá presentar una propuesta técnica sobre las acciones que desarrollará, para “el retiro del alquitrán de la hulla que ocasionó la afectación a organismos marinos”.
El alquitrán de hulla, según portales en internet, es un líquido que puede usarse como recubrimiento anticorrosivo, debido a que tiene buena resistencia al agua salada.
A un costado del acceso, se observa una fuerte descarga de aguas residuales cuyo origen, señalaron los prestadores de servicios turísticos, es de los condominios aledaños, y a pesar de las denuncias constantes por el vertimiento de las aguas residuales, las autoridades no han actuado, se quejaron.
Para ingresar al área de playa, se debe atravesar una cadena de metal que fue colocada en días pasados, explicaron los usuarios del balneario.




